Cine cordobés conquista Venecia: el reconocimiento de «A veces me entra tristeza, otras veces rebelión»
María Aparicio lleva al cine cordobés al podio de la Mostra con su último largometraje.

El film de María Aparicio se alzó con el máximo galardón de Giornate degli Autori en la Mostra de Venecia
El cuarto largometraje de la directora cordobesa María Aparicio, A veces me entra tristeza, otras veces rebelión, recibió el premio principal de la sección independiente Giornate degli Autori durante el Festival Internacional de Cine de Venecia. La ceremonia tuvo lugar en la isla lagunaria el pasado 30 de agosto y puso en el foco internacional a una producción que combina talento local con coproducción entre Argentina y España.
Una apuesta cordobesa con alcance global
Detrás del proyecto están nombres que ya forman parte del circuito cinematográfico provincial: la producción general estuvo a cargo de Ana Apontes, Rodrigo Guerrero, Ramiro Sonzini y la propia Aparicio, junto a las compañías La Buena Hora y Las Flores. La película reúne a los actores Eva Bianco y Roger Koza, y cuenta con equipos técnicos de Córdoba que trabajaron codo a codo con profesionales españoles, lo que le dio una mirada transnacional sin perder la esencia del relato.
Trama que cruza continentes y generaciones
La historia sigue a Eva, una mujer que se encuentra en Madrid y pasa sus días entre la soledad de la ciudad y una inesperada conversación en el Museo Reina Sofía con Dante, un historiador argentino que investiga a Juan Bialet Massé y las luchas obreras de principios del siglo XX. A partir de ese encuentro la película indaga en la dignidad del trabajo, las condiciones de vida y las relaciones humanas, entrelazando ficción y material documental.
El personaje de Eva vuelve a aparecer después de Las cosas indefinidas (2023), y en esta nueva entrega la directora mezcla entrevistas reales con la narrativa de la protagonista, creando una textura que recuerda al estilo de los documentales de autor. El título, tomado de un verso de Atahualpa Yupanqui, funciona como hilo conductor de la melancolía y la rebeldía que atraviesan generaciones de trabajadores.
De una residencia en Madrid al escenario veneciano
El proyecto germinó en 2025, cuando Aparicio obtuvo una beca del Museo Reina Sofía para realizar una residencia en la capital española. Allí trabajó en una película sobre el viaje de Bialet Massé en 1904 para elaborar el Informe sobre el estado de las clases obreras argentinas. El acceso a los archivos y a los salones del museo abrió una vía creativa que se transformó en el guion definitivo del largometraje.
El impulso institucional al audiovisual cordobés
El reconocimiento internacional se suma a una política provincial que, a través de la Agencia Córdoba Cultura y el Polo Audiovisual Córdoba, financia, forma y promociona la industria audiovisual local. Los programas de apoyo buscan generar empleo, fortalecer infraestructura y posicionar a la provincia como escenario de rodaje para producciones nacionales e internacionales.
La victoria en Venecia no solo celebra a Aparicio y su equipo, sino que también refuerza la idea de que el cine cordobés puede competir en los circuitos más prestigiosos del mundo, abriendo puertas para futuros proyectos y consolidando la reputación de la región como semillero de talento.

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