Trump y Takaichi sellan una coordinación estrecha con Tokio antes de la visita de Xi a Washington
Los líderes de EE.UU. y Japón sellan una alianza estratégica para contrarrestar la influencia china antes de la visita de Xi a Washington.

La reunión en la ONU
El martes, en la sede de Naciones Unidas, el presidente estadounidense Donald Trump y la primera ministra japonesa Sanae Takaichi se encontraron durante unos treinta minutos para trazar una línea de coordinación frente a la creciente influencia de China. El encuentro, anunciado por el subsecretario jefe del Gabinete japonés Masano Ozaki, coincidió con los preparativos de la visita de Xi Jinping a la Casa Blanca, que se espera para el jueves.
Antecedentes de la tensión con Pekín
La urgencia de la charla no surgió de la nada. Takaichi había sido blanco de la ira china tras sus declaraciones del año pasado sobre Taiwán, donde advirtió que una invasión del archipiélago sería una amenaza existencial para Japón. En respuesta, Beijing limitó a finales de 2025 el suministro de minerales de tierras raras a Tokio y colocó a varias compañías japonesas en listas negras, una medida que ha encendido la polémica en la política exterior nipona.
Compromisos de defensa y tecnología
Ozaki señaló que ambos líderes coincidieron en reforzar la alianza de seguridad y en lanzar una carrera tecnológica conjunta. Entre los focos estaban la inteligencia artificial, los semiconductores y los minerales críticos, sectores donde Estados Unidos y Japón buscan superar a China. En el plano militar, Tokio estudia subir su gasto en defensa al 3,5 % del PIB, siguiendo el ejemplo de la OTAN y Corea del Sur, mientras que Washington presiona para que Japón aliviane la carga que recae sobre las fuerzas estadounidenses en el Pacífico.
Otros puntos en la agenda
Durante la charla, Trump y Takaichi también tocaron la desnuclearización total de Corea del Norte y el compromiso japonés de invertir 550.000 millones de dólares en EE.UU., una cifra vinculada a la reducción de aranceles que el mandatario estadounidense había impuesto. Además, se mencionó la reciente intervención conjunta en el mercado de divisas para sostener al yen, y la presión del secretario del Tesoro Scott Bessent para que el Banco de Japón eleve los tipos de interés.
Un tema delicado fue la sanción estadounidense a la presidenta de la Corte Penal Internacional, Tomoko Akane. Según Ozaki, Takaichi y Trump mantuvieron un intercambio franco de opiniones, lo que indica que la diferencia de posturas sigue abierta.
Más tarde, Takaichi tomó la palabra ante la Asamblea General, pidiendo que se eliminen de la Carta de la ONU las referencias que califican a Japón y Alemania como «Estados enemigos», una fórmula que China ha usado como presión diplomática.
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