Mujeres reclusas confeccionan banderines para la visita del Papa León XIV a Córdoba
Inédita participación de internas en la producción de banderines que acompañarán al pontífice por el centro cordobés.

Mujeres reclusas confeccionan banderines para la visita del Papa León XIV a Córdoba
En el marco de la histórica visita del papa León XIV a Córdoba, mujeres privadas de la libertad alojadas en distintos establecimientos penitenciarios de la provincia se pusieron a coser banderines con los colores papales y banderas sublimadas. Los adornos serán entregados por cadetes del Servicio Penitenciario a los fieles que acompañen el recorrido del Sumo Pontífice por las calles del centro de la ciudad.
Los talleres penitenciarios como espacio de capacitación
La confección se realizó en los talleres de costura que funcionan dentro de los penales cordobeses. Estos espacios, más que simples talleres, son lugares de formación y producción donde se promueve el aprendizaje de oficios, el desarrollo de habilidades y la incorporación de herramientas útiles para una futura inserción laboral. Cada puntada lleva implícita la intención de que, al salir, las internas cuenten con una opción de trabajo.
El significado simbólico de los banderines
En esta ocasión, el trabajo trasciende la mera actividad manual. Cada banderín representa una forma de participación y de encuentro con la comunidad, una contribución visible a un acontecimiento que movilizará a miles de personas y que quedará grabado en la historia de Córdoba. El gesto de las internas se vuelve, así, un puente entre los muros penitenciarios y la calle.
Declaraciones de la Secretaría Penitenciaria
Nadia Fernández, Secretaria General de Gestión Penitenciaria y Lucha contra el Narcotráfico, subrayó el valor de la iniciativa: “Detrás de cada una de estas banderas hay mucho más que un trabajo de costura: hay compromiso, aprendizaje y oportunidades”. Continuó señalando que el resultado es “el fruto de una tarea cotidiana del Servicio Penitenciario, de hombres y mujeres que acompañan, capacitan y generan espacios para que las personas privadas de la libertad puedan desarrollar sus capacidades y construir nuevas perspectivas”.
Impacto en la comunidad
Al llevar estos banderines a las calles de Córdoba durante la visita papal, el Servicio Penitenciario visibiliza el trabajo que se desarrolla día a día en sus establecimientos. La acción muestra que las internas pueden aportar al bien común más allá de los muros, fortaleciendo la autoestima y creando lazos de solidaridad con la ciudadanía que acude a saludar al pontífice.
Así, la labor de las mujeres reclusas se extiende a la plaza pública, convirtiéndose en un símbolo de transformación personal y colectiva que acompañará al Papa León XIV en su paso por la ciudad.
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