EE.UU. sanciona a la Corte Penal Internacional después del Nobel de la Paz a ex jueza
EE.UU. endurece su postura contra la CPI justo después de que la ex jueza Navi Pillay recibiera el Nobel de la Paz.

El viernes la administración de Donald Trump anunció una serie de sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI), apenas horas después de que la ex jueza de la Sala de Apelaciones, Navi Pillay, recibiera el Premio Nobel de la Paz. La medida, publicada en la cuenta oficial del Departamento de Estado en X, eleva la tensión diplomática entre Washington y sus aliados europeos, que son miembros fundadores del tribunal.
La CPI condena la medida y asegura la continuidad de su trabajo
La fiscal adjunta de la CPI, Nazhat Shameem Khan, calificó las sanciones de «intento de socavar el estado de derecho internacional» y aseguró que el tribunal seguirá adelante con sus investigaciones y procesos judiciales, pese a la presión estadounidense. «Nuestro trabajo continuará en todas las situaciones», afirmó Khan a Reuters.
Motivaciones estadounidenses y antecedentes de la confrontación
El secretario de Estado, Marco Rubio, reiteró que «el presidente Trump jamás permitirá que la Corte Penal Internacional procese a ciudadanos estadounidenses» y explicó que las sanciones buscan «prohibir las transacciones con este tribunal ilegítimo, cortando sus recursos y paralizando su capacidad de operar». La administración ha mantenido una postura hostil desde hace años, ya que la CPI emitió órdenes de arresto contra funcionarios israelíes, incluido el primer ministro Benjamín Netanyahu, y abrió una investigación –cerrada posteriormente– sobre presuntos crímenes cometidos por soldados estadounidenses en Afganistán.
Alcance de las sanciones y posibles efectos colaterales
Las nuevas restricciones prohíben a cualquier empresa con sede en EE.UU. colaborar con la CPI, obligando a bancos a cerrar cuentas, a aseguradoras a cancelar coberturas y a proveedores de software a cesar su cooperación. En respuesta, la CPI ha comenzado a migrar sus sistemas a soluciones de código abierto y a buscar acuerdos alternativos para servicios bancarios y de salud, anticipándose a un posible aislamiento financiero.
El Nobel de la Paz como telón de fondo
El comité del Nobel destacó que el premio a Navi Pillay, quien se desempeñó como jueza de la CPI entre 2003 y 2008, busca «lanzar un recordatorio» en un momento en que «los jueces y las instituciones del derecho internacional están siendo objeto de ataques políticos». Pillay, jurista sudafricana, fue reconocida por su labor en la justicia penal internacional y por impulsar la rendición de cuentas de crímenes de guerra y de lesa humanidad.
Reacciones de la UE, la OTAN y la comunidad internacional
El secretario del tribunal, Osvaldo Zavala Giler, solicitó a la Unión Europea que active un «mecanismo de bloqueo» para proteger a los países europeos de los efectos extraterritoriales de las sanciones. Mientras tanto, Estados miembros de la UE y de la OTAN, que forman parte de los 125 países adheridos al Estatuto de Roma, han expresado su preocupación por la escalada y han llamado a Washington a respetar los compromisos internacionales.
En el contexto de una administración que regresó al poder en enero de 2025, las sanciones representan una nueva fase de la estrategia estadounidense de presionar a la CPI. Aunque el presidente Joe Biden revocó medidas similares durante su mandato, la actual política busca forzar a la Corte a ajustar sus operaciones para evitar que se vulneren intereses estadounidenses.
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