NATO lanza una advertencia a Rusia y despliega su teoría de la victoria ante la amenaza híbrida
El general Grynkewich expone la estrategia de la OTAN para responder a las crecientes amenazas híbridas de Rusia.

El lunes, en una sala de conferencias de Varsovia, el comandante supremo aliado en Europa de la OTAN, el general estadounidense Alexus Grynkewich, presentó la estrategia que la alianza empleará para responder a un posible ataque ruso. La exposición, que forma parte de una reunión de seguridad con autoridades de países del flanco oriental, buscó dejar claro que Moscú no encontrará vacíos operativos ante la combinación de sabotajes, ciberataques y otras acciones híbridas que, según Washington, la Rusia de Vladimir Putin está intensificando.
La «teoría de la victoria» de Grynkewich
Según explicó el coronel Martin O’Donnell, portavoz del general, la propuesta se sustenta en preservar la superioridad militar de la OTAN y en mantener un marco de disuasión que permita, si fuera necesario, ganar un conflicto directo. “La teoría de la victoria es sencilla: mantener la ventaja de la alianza y actuar con coherencia frente a cualquier agresión”, afirmó O’Donnell, subrayando la necesidad de establecer condiciones de seguridad desde ya para evitar una escalada.
Operaciones híbridas: la nueva cara del conflicto
Los funcionarios occidentales atribuyen a Moscú una campaña de sabotajes e interferencias que ha pasado de la sombra a la luz pública. Entre los incidentes más sonados está el hallazgo de un dron cargado de explosivos en un aeropuerto alemán, un hecho que avivó los temores de que infraestructuras críticas europeas puedan ser blanco de ataques no convencionales. Estas acciones, que se sitúan en una zona gris entre la competencia internacional y la guerra abierta, complican la tarea de identificar al autor y de diseñar una respuesta que no provoque una escalada militar.
El peso de la posible reducción de tropas estadounidenses
Mientras la OTAN refuerza su mensaje de disuasión, el Pentágono revisa el despliegue de sus fuerzas en Europa. El proceso, cuyo resultado se espera a finales de año, podría implicar una disminución de la presencia militar estadounidense en el continente. Este escenario genera incertidumbre en los gobiernos europeos, que temen que un repliegue de Washington debilite la defensa colectiva y deje al flanco oriental más expuesto a la presión rusa.
Historia y contexto de la alianza
Fundada tras la Segunda Guerra Mundial para contrarrestar a la Unión Soviética, la OTAN se define como una alianza defensiva que no busca atacar a Rusia, sino disuadir cualquier invasión armada contra sus miembros. Sin embargo, la intensificación de la guerra en Ucrania y la percepción de que Moscú está recurriendo a tácticas híbridas para desestabilizar a los países que apoyan a Kiev ha llevado a la organización a reforzar su discurso de capacidad de respuesta.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, pidió a los aliados mantener la calma y seguir respaldando a Ucrania, recordando que “no debemos ser ingenuos respecto de Rusia, pero ellos saben que somos más fuertes”. Con la advertencia de Grynkewich, la alianza busca tranquilizar a sus socios del este y demostrar que, pese a los retos logísticos y políticos, mantiene una postura firme ante cualquier intento de agresión.
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