Ataques hutíes al aeropuerto de Riad ponen en jaque la seguridad y la agenda de inversión saudí
El tercer asalto, con 13 muertos y cientos de heridos, amenaza la Iniciativa de Inversión Futura y revela vulnerabilidades en la defensa aérea de Arabia Saudí

El tercer ataque deja 13 muertos y más de 300 heridos
El 10 de octubre los hutíes, la milicia chií respaldada por Irán, lanzaron misiles contra la Terminal 3 del aeropuerto internacional de Riad, la que gestiona vuelos nacionales. Testigos dijeron que el techo se vino abajo y que el impacto provocó un incendio que obligó al cierre total del aeródromo durante más de 24 horas. La cifra oficial asciende a trece fallecidos –cuatro saudíes y ocho extranjeros– y 309 personas con lesiones, algunas graves.
Un día después, los mismos grupos atacaron la Terminal 4, generando otro fuego que complicó aún más los intentos de reabrir la instalación. Hasta el momento no se conoce una fecha para la reanudación de operaciones.
El conflicto yemení se reaviva
Los hutíes siguen controlando gran parte de Yemen pese a la invasión liderada por Arabia Saudí en 2015. El alto el fuego de 2022 se desmoronó con la escalada de la guerra del Golfo iniciada por EE. UU. e Israel en febrero, y en los últimos meses los rebeldes retomaron la costa suroccidental, incluyendo la histórica ciudad portuaria de Mokha.
Una contraofensiva saudí‑yemení logró recuperar una franja costera, pero el avance se estancó cerca de Dhubab, a 40 km al sur de Mokha. Mientras tanto, los hutíes continúan intentando cercar Taiz y disparan misiles y drones contra refinerías, bases militares y aeropuertos saudíes.
Impacto en la Iniciativa de Inversión Futura
El ataque se produjo a dos semanas de la Iniciativa de Inversión Futura, el encuentro anual que el príncipe heredero Muhammad bin Salman llama el “Davos del desierto”. Organizado para el 26 de octubre, el evento reúne a los pesos pesados del mundo financiero y su cancelación sería una vergüenza diplomática.
Sin embargo, la amenaza sobre el espacio aéreo pone en duda la asistencia de ejecutivos internacionales. Los organizadores aseguran que el programa sigue en pie, pero la logística de vuelo se vuelve complicada después de que los hutíes también alcanzaran el aeropuerto de Dammam, a cuatro horas de Riad.
Desafíos de la defensa aérea saudí
Arabia Saudí cuenta con sistemas de última generación como THAAD y baterías Patriot, pero la frecuencia de los lanzamientos –casi ocho meses de guerra– ha agotado sus reservas de interceptores. La incapacidad de detener los misiles del 10 de octubre sigue sin explicarse, lo que alimenta la crítica interna sobre la prudencia de mantener el aeropuerto abierto.
En respuesta, el reino ha reforzado alianzas estratégicas: el pacto de defensa mutua con Pakistán y Turquía, la presencia de una cisterna británica en vuelo y la promesa francesa de tropas para proteger un puerto petrolero del Mar Rojo.
Perspectivas y posibles salidas
Los expertos saudíes aseguran que la lucha continuará hasta una victoria decisiva, mientras que fuentes occidentales perciben una postura más cautelosa del príncipe heredero, que busca recuperar territorio perdido sin comprometer la agenda económica.
Una solución negociada exigirá concesiones onerosas para los hutíes: fin del bloqueo del espacio aéreo yemení, beneficios económicos y garantías de seguridad. Mientras tanto, la población de Yemen sigue sumida en la miseria, y los ataques a infraestructuras civiles se convierten en una herramienta de presión que complica cualquier intento de paz.
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