Europa aprueba la primera pastilla que duplica la supervivencia del cáncer de páncreas metastásico
La UE autoriza el Daraxonrasib, una píldora que eleva la mediana de vida de los pacientes de 6,7 a 13,2 meses.

Europa aprueba la primera pastilla que duplica la supervivencia del cáncer de páncreas metastásico
El Comité de Medicamentos Humanos de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) dio luz verde al Daraxonrasib, también comercializado como Rasonque, para tratar el cáncer de páncreas en fase metastásica.

Una historia que empezó en los años 80
En 1982 el bioquímico español Mariano Barbacid demostró que una sola letra cambiada en el gen H‑RAS provocaba una división celular descontrolada. Esa publicación abrió la puerta a la familia de proteínas RAS, que desde entonces se convirtieron en la obsesión de la oncología mundial. Cuatro décadas después, la misma familia que antes parecía invencible ahora tiene un candidato capaz de bloquearla de forma amplia.
¿Qué aprueba exactamente la UE?
La EMA emitió una recomendación favorable que sirve como paso previo para que la Comisión Europea decida la autorización definitiva. El proceso, que suele durar más de un año, se comprimió en menos de 150 días gracias a una revisión acelerada. En EE. UU. la FDA ya había dado el visto bueno el 26 de agosto, lo que muestra la urgencia que ambas regiones asignan a este tratamiento.
El mecanismo que rompe el “interruptor” RAS
Las proteínas RAS actúan como interruptores que regulan el crecimiento celular. En los tumores de páncreas, el 90 % de las mutaciones mantiene ese interruptor permanentemente encendido, lo que impulsa la proliferación desmedida. Hasta hace poco, RAS se consideró «indraggable» porque su superficie es lisa y no ofrece huecos donde anclar un fármaco.
El Daraxonrasib toma un camino diferente: se une a la ciclofilina A y, mediante ese complejo, tapa la zona por donde RAS envía sus órdenes de crecimiento. Es como colocar un camión frente a la puerta de una fábrica para impedir que siga produciendo.
Resultados de los ensayos y lo que significan para los pacientes
Los estudios de fase II mostraron una mediana de supervivencia de 13,2 meses con Daraxonrasib, frente a los 6,7 meses que se alcanzan con la quimioterapia estándar. Además, los efectos secundarios fueron menos graves y casi ningún paciente tuvo que interrumpir el tratamiento por toxicidad. No es una cura, pero sí el mayor salto en décadas para una enfermedad que antes ofrecía apenas seis o siete meses de vida tras la segunda línea de terapia.
El avance abre una ventana de tiempo extra para que los pacientes accedan a nuevos ensayos, tratamientos de apoyo y, sobre todo, a una mejor calidad de vida mientras la enfermedad progresa.
Desafíos pendientes: precios, acceso y resistencia tumoral
Autorizar el fármaco no garantiza su financiación. Cada país deberá negociar precios con la farmacéutica y, en España, la decisión pasará por la Comisión Interministerial de Precios del Ministerio de Sanidad. El contexto electoral y la presión de los pacientes podrían acelerar o frenar ese proceso.
Otro punto crítico es la resistencia: los tumores pueden desarrollar mecanismos para evadir el bloqueo del “camión”. Por eso, los investigadores ya están trabajando en combinaciones de terapias que prolonguen la respuesta y reduzcan la probabilidad de recaídas.
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