Ataque ruso con drones a Odesa: dos centros logísticos y un buque mercante destruidos
El ejército ruso golpeó instalaciones clave del puerto ucraniano mientras avanzan negociaciones internacionales

El domingo 7 de septiembre de 2026, el ejército ruso lanzó un ataque con drones Geran‑4 contra el puerto de Odesa, en el sur de Ucrania, destruyendo dos centros logísticos y un buque mercante que, según Moscú, transportaba material militar para Kiev.
Los dos complejos alcanzados estaban dedicados a la fabricación y al almacenaje de aparatos no tripulados y sus repuestos. La ofensiva se realizó con varios drones de asalto que, según la versión oficial, lograron impactar también el buque, que navegaba bajo bandera ucraniana y llevaba, según Rusia, equipos de guerra.
Objetivo y método del ataque
El Ministerio de Defensa ruso describió los objetivos como «infraestructura crítica para la producción de drones» y subrayó que la operación se ejecutó sin pérdidas humanas en sus filas. Los Geran‑4, equipados con sistemas de guía autónoma, fueron lanzados desde plataformas terrestres situadas en la zona ocupada de Donetsk, según fuentes militares.
Repercusiones en la región de Zaporizhzhia
En paralelo, en la zona de Zaporizhzhia, bajo control ruso desde 2022, autoridades afines a Moscú acusaron a Kiev de atacar un mercado en la ciudad de Energodar, sede de la central nuclear de Zaporiyia. El alcalde impuesto por Rusia informó de seis heridos, uno de ellos en estado crítico, y de cinco personas con heridas de metralla de gravedad moderada.
Contexto de la campaña contra los puertos del Mar Negro
El bombardeo a Odesa forma parte de una campaña rusa que se ha intensificado desde el verano de 2025. La autoridad portuaria ucraniana informó que los incidentes contra instalaciones de la región casi se triplicaron en 2025 respecto al año anterior, alcanzando 96 ataques. Moscú justifica la escalada como represalia por los bombardeos ucranianos contra refinerías e infraestructura energética rusas.
Diplomacia en marcha y la tregua parcial
El mismo domingo coincidió con la primera visita a Kiev de los enviados especiales de la Casa Blanca, Jared Kushner y Steve Witkoff, quienes habían mantenido una reunión con el presidente Vladimir Putin en Moscú el día anterior. Los emisarios estadounidenses dialogaron con el presidente Volodímir Zelenski y con asesores de seguridad nacional de Alemania, Francia y Reino Unido sobre un plan para poner fin al conflicto.
Como gesto vinculado a esos contactos, Putin decretó el cese de los bombardeos sobre Kiev durante tres días (sábado, domingo y lunes), mientras Zelenski anunció una suspensión equivalente de los ataques ucranianos contra Moscú en el mismo periodo. La tregua, sin embargo, no abarca el resto del territorio de ambos países, lo que permite que continúen los combates y los bombardeos en zonas como Odesa y Zaporiyia mientras avanzan las conversaciones diplomáticas.
Riesgo nuclear y vigilancia internacional
La central nuclear de Zaporiyia, ocupada por tropas rusas desde marzo de 2022, sigue siendo un punto caliente de acusaciones cruzadas entre Kiev y Moscú. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), bajo la dirección de Rafael Grossi, mantiene una misión permanente en la planta para vigilar el riesgo de un accidente nuclear derivado de los combates. Zelenski confirmó que, al término de las reuniones en Kiev, Ucrania, las principales capitales europeas y Estados Unidos volverán a reunirse en las próximas semanas para buscar nuevas fórmulas que permitan avanzar en el proceso de paz.
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