Carney suspende negociaciones y advierte aranceles “dólar a dólar” tras el colapso con EE. UU.
El primer ministro canadiense anuncia el fin de la mesa de diálogo y la imposición de tarifas del 50 % a productos estadounidenses después de que Washington cambiara las reglas del juego.

Carney suspende negociaciones y advierte aranceles “dólar a dólar” tras el colapso con EE. UU.
El viernes pasado, los equipos de negociación de Estados Unidos y Canadá no lograron cerrar un acuerdo comercial, lo que activó de forma automática aranceles del 50 % sobre varios productos canadienses. La medida se aplicó tras semanas de intensas conversaciones entre Ottawa y Washington, y provocó la reacción inmediata del primer ministro canadiense, Mark Carney.
Carney denuncia la postura de Washington y cierra la mesa de diálogo
En un comunicado oficial, Carney expresó su descontento y recordó que, desde la llegada de Donald Trump al poder en 2025, EE. UU. ha transformado sus relaciones comerciales imponiendo tarifas a sus aliados más cercanos. “Desde el principio hemos reconocido que Estados Unidos ha cambiado y que no volveremos a nuestra antigua relación”, señaló el mandatario, añadiendo que su gobierno comprendió antes que muchos que Washington estaba modificando el acceso a su enorme mercado a cambio de pagos.
El primer ministro confirmó que decidió suspender las negociaciones y ordenó a los delegados canadienses volver a Ottawa. “Han trabajado arduamente, de buena fe, para defender los intereses de los canadienses hasta el último minuto”, afirmó, subrayando que los últimos cambios propuestos por EE. UU. resultaron “injustos y antieconómicos”, poniendo en duda la fiabilidad de cualquier acuerdo.
Respuesta estadounidense y la oferta que no se concretó
Jamieson Greer, representante comercial de EE. UU., acusó a Canadá de romper el acuerdo que se había pactado a principios de la semana. Según Greer, la oferta estadounidense incluía una “visión de futuro” y una “histórica alianza económica y de seguridad nacional”. Sin embargo, Carney insistió en que Canadá buscaba el mejor acuerdo posible y descartó cualquier pacto “a cualquier precio o con cualquier plazo”.
Durante la semana, el ministro canadiense de Comercio, Dominic LeBlanc, permaneció en Washington intentando frenar la crisis. La relación bilateral se había deteriorado desde la segunda presidencia de Trump, y aunque EE. UU. mostró disposición a reducir a la mitad los aranceles del 50 % sobre aluminio y acero, la presión de sectores industriales condujo a la creación de un sistema de cupos que mantendría tarifas elevadas para volúmenes superiores al límite acordado.
Impacto económico y contexto de los aranceles
Los aranceles de 50 % afectan importaciones canadienses por alrededor de 20.000 millones de dólares, complicando la perspectiva de una nueva negociación del tratado de libre comercio entre EE. UU., México y Canadá. Los aranceles anteriores sobre automóviles, acero, aluminio y madera ya habían provocado pérdidas de empleo y una desaceleración del crecimiento en Canadá, que este año cayó en recesión técnica tras dos trimestres consecutivos de contracción.
Ryan Majerus, ex funcionario de Comercio de EE. UU., advirtió a la AFP que una posible medida de represalia canadiense encarecería aún más la tensión. Por su parte, Christopher Padilla, ex funcionario estadounidense y directivo de Brunswick Group, señaló que “existe mucha esperanza entre las empresas de ambos lados para pasar página después de dieciocho meses difíciles”.
Perspectivas a corto plazo
Con la entrada en vigor de los aranceles y sin nuevas reuniones programadas, ambas partes enfrentarán una presión considerable en los próximos días para evitar una escalada que pueda afectar a sectores productivos de ambos países. Mientras tanto, la Casa Blanca mantuvo su postura, recordando que el acuerdo con Canadá “avanza” y que busca “acuerdos mucho mejores para Estados Unidos”.
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