Córdoba llora a Carlos Alonso, maestro del arte argentino que sigue recorriendo la provincia
La muerte de Carlos Alonso cierra una vida dedicada al arte, pero su legado sigue viajando por la provincia.

El pasado 23 de septiembre el artista argentino Carlos Alonso falleció en Córdoba a los 97 años, dejando un vacío inmenso en la escena cultural del país. Su partida no solo significa la pérdida de un referente del arte contemporáneo, sino también la despedida de un vecino que, desde su llegada a la provincia en 1981, forjó un vínculo profundo con la gente y el territorio cordobés.
Un legado que se conserva en la Colección Provincial de Arte
La Colección Provincial de Arte alberga piezas clave de Alonso, sobre todo de los años sesenta y setenta, época en la que su obra se volvió una crónica visual de la violencia, la memoria colectiva y la condición humana. Entre los trabajos más emblemáticos se destaca la serie Manos anónimas, que aborda el horror de la última dictadura militar argentina mediante dibujos y pinturas cargados de opresión y deshumanización.
El Museo Rodante lleva la obra a 106 localidades cordobesas
En 2022 la Agencia Córdoba Cultura recibió una donación de 16 obras de Alonso para crear el Museo Rodante, una exposición itinerante que sale de los muros tradicionales y se instala en escuelas, centros comunitarios y plazas. La muestra incluye piezas de la serie El ganado y lo perdido, así como trabajos de Mal de amores, Vida de pintor y Super carne, que exploran el amor, el autorretrato y la relación del artista con su propia práctica.
Desde su puesta en marcha, el Museo Rodante ha visitado más de ciento seis localidades de la provincia, acercando la obra de Alonso a públicos de todas las edades y convirtiendo el patrimonio en un encuentro vivo de reflexión y acceso cultural.
Una vida dedicada al arte y a la crítica social
Carlos Alonso nació el 4 de febrero de 1929 en Tunuyán, Mendoza. Pintor, dibujante y grabador, comenzó a formarse a temprana edad y pronto se abrió camino tanto en el circuito nacional como internacional. En 1981 se instaló en Unquillo, Córdoba, el mismo pueblo donde había vivido su maestro Lino Enea Spilimbergo, y a partir de entonces la provincia se convirtió en una parte esencial de su historia personal y artística.
Su producción se caracteriza por una mirada incisiva sobre su tiempo: la violencia, el poder, la memoria y el cuerpo aparecen como temas recurrentes, interpretados a través de diversos lenguajes y registros que siguen resonando en la actualidad.
El eco de su obra sigue presente
La vigencia de Alonso no se limita a los muros de los museos; sus imágenes continúan interrogando el presente y provocando nuevas lecturas sobre la violencia y la memoria. Las políticas de circulación cultural de la Agencia Córdoba Cultura aseguran que su obra siga encontrándose con nuevos públicos, manteniendo viva la conversación sobre los temas que él plasmó.
La Agencia Córdoba Cultura despide con profundo pesar a Carlos Alonso y acompaña a sus familiares, amigos y a toda la comunidad artística en este duelo. Su obra permanece en el patrimonio provincial y, gracias al Museo Rodante, sigue recorriendo Córdoba, alimentando el debate y la reflexión en cada rincón que visita.

Explora más noticias en nuestra sección: Cultura



