Crisis de Ueno Bank dispara riesgo país y devalúa el guaraní tras la renuncia de Santiago Peña
La imposibilidad de Ueno Bank de reponer 70 millones de dólares desencadena una oleada de efectos financieros y políticos en Paraguay.

El 29 de octubre de 2026 Ueno Bank informó al Banco Central del Paraguay (BCP) que no podía reponer alrededor de 70 millones de dólares que había utilizado de su encaje legal. Esa comunicación marcó el inicio formal de la crisis bancaria que, en cuestión de días, desencadenó una serie de reacciones en los mercados financieros y en la arena política del país.
El salto del riesgo país pone en jaque la confianza de los inversores
Tras la noticia, el riesgo país de Paraguay experimentó una notable alza. Los analistas señalaron que la imposibilidad de Ueno Bank de cumplir con su obligación de reposición del encaje generó dudas sobre la solidez del sistema financiero nacional y, por ende, sobre la capacidad del Estado para respaldar sus compromisos externos. Este aumento del riesgo país se tradujo en una mayor presión sobre los costos de financiamiento externo, afectando tanto a empresas como a particulares que dependen de crédito internacional.
Devaluación del guaraní: ocho por ciento en la moneda local
En paralelo, el guaraní sufrió una fuerte caída, devaluándose un ocho por ciento frente a sus principales pares. La pérdida de valor de la moneda refleja la fuga de capitales y la aversión al riesgo que se disparó tras la crisis del banco. Para los consumidores, la devaluación se traduce en precios más altos y en una reducción del poder de compra, mientras que los importadores ven encarecidos sus costos de adquisición.
Renuncia presidencial y el eco político de la movida bancaria
El impacto político no tardó en hacerse evidente: esta mañana el presidente Santiago Peña presentó su renuncia, una decisión que, según fuentes cercanas al palacio, estuvo directamente vinculada a la presión generada por la crisis de Ueno Bank. La dimisión del mandatario añade una capa de incertidumbre institucional que complica aún más la recuperación económica y financiera del país.
Perspectivas y desafíos para el sistema financiero paraguayo
Ante este escenario, el BCP y las autoridades regulatorias enfrentan el reto de restaurar la confianza del mercado. La prioridad será encontrar mecanismos que permitan cubrir el vacío de 70 millones de dólares y evitar que la situación se extienda a otras entidades. Mientras tanto, los observadores siguen de cerca los movimientos del riesgo país y la evolución del guaraní, indicadores claves para medir la estabilidad futura del país.
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