EE.UU. endurece sanciones financieras y de viajes contra Cuba, cerrando nuevas vías de apoyo al régimen
Washington endurece su política contra Cuba, bloqueando cuentas y limitando viajes de estadounidenses.

El martes, Washington anunció la ampliación de su régimen de sanciones contra Cuba, con nuevas restricciones financieras y de viajes que entrarán en vigor al día siguiente. La medida, emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, afecta tanto al aparato estatal de la isla como a actividades del sector privado.
Bloqueo de cuentas de empresarios independientes
Una de las modificaciones más impactantes elimina la autorización que, desde principios de 2024, permitía a bancos bajo jurisdicción estadounidense abrir y mantener cuentas a nombre de cubanos catalogados como empresarios independientes. Esa vía había servido a pequeños negocios para recibir pagos y operar con moneda extranjera. Con la nueva normativa, esas cuentas deberán ser congeladas, salvo que se solicite una licencia específica para liberar los fondos.
Fin del mecanismo «U‑turn» en el sistema financiero
La OFAC también suprimió las llamadas operaciones «U‑turn», que permitían que transferencias relacionadas con Cuba atravesaran el sistema financiero estadounidense aunque el dinero iniciara y terminara fuera de su jurisdicción. Introducidas en mayo de 2024, esas operaciones se usaban como atajo para sortear restricciones directas; ahora quedarán prohibidas, cerrando una brecha que había facilitado el flujo de dólares a la isla.
Entidades de seguridad cubanas bajo la lupa
Las nuevas reglas amplían el alcance de la lista de organizaciones sujetas a restricciones, apuntando a instituciones vinculadas a las Fuerzas Armadas, los servicios de inteligencia y otras estructuras de seguridad. La prohibición ya no se limita a transacciones directas; también cubrirá operaciones indirectas que involucren a filiales o subentidades que puedan beneficiar económicamente a esos organismos.
Restricciones a los viajes de ciudadanos estadounidenses
En el plano de la movilidad, Washington revocó la licencia general que autorizaba reuniones profesionales y conferencias en la isla. Las actividades «people‑to‑people» de carácter educativo también quedan restringidas, aunque persisten algunas modalidades de viajes académicos bajo organizaciones acreditadas. La medida busca limitar cualquier tipo de intercambio que pudiera ser usado como propaganda del régimen.
Contexto político y antecedentes
El endurecimiento llega después de que la administración Trump, en 2026, declarara al gobierno cubano una amenaza para la seguridad nacional de EE.UU. y activara aranceles adicionales contra países que suministraran petróleo a La Habana. En la Asamblea General de la ONU, el presidente acusó a la dictadura de mantener lazos con redes comunistas y prometió que «la libertad llegará a Cuba». El secretario de Estado, Marco Rubio, describió al país caribeño como «un Estado fallido» y advirtió que Washington no permitirá que la isla se convierta en una plataforma contra Estados Unidos.
Desde la isla, el canciller Bruno Rodríguez denunció que las medidas atacan tanto al sector público como al privado, subrayando el impacto negativo sobre emprendedores que habían empezado a operar bajo la flexibilidad concedida durante la gestión de Joe Biden. Aquellas facilidades financieras para emprendedores independientes y algunos intercambios culturales ahora se ven anuladas, marcando un nuevo giro en la política estadounidense hacia La Habana.
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