EE.UU. extiende por un año más el embargo comercial contra Cuba
Trump firma la prórroga del embargo hasta 2027 en medio de la crisis de energía y alimentos en La Habana.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este martes una orden que vuelve a mantener el embargo comercial contra Cuba por doce meses más, hasta el 14 de septiembre de 2027. La determinación quedó publicada en el Registro Federal, el diario oficial del Gobierno estadounidense, y reemplaza la medida que debía expirar el mismo día en septiembre pasado.
El marco legal que respalda la prórroga
Trump invocó la Ley de Comercio con el Enemigo, una normativa de 1917 que, desde la reforma del Congreso de 1977, sólo se aplica a la isla caribeña. En el documento firmado el 20 de agosto, el mandatario aseguró que la continuación del embargo «es de interés nacional para Estados Unidos». La práctica no es nueva: desde 1978, cada presidente ha renovado la restricción sin importar su afiliación política.
Cuba atraviesa la peor crisis de los últimos años
La extensión del bloqueo llega en medio de apagones rotativos, escasez crónica de alimentos y una falta de combustible que golpea a la población habanera día a día. El gobierno cubano culpa a Washington por un «bloqueo energético» impuesto en enero, cuando Trump firmó una orden ejecutiva que gravó con aranceles a los países que suministran petróleo a la isla. La Casa Blanca, por su parte, señala a la mala gestión interna del régimen como la causa principal del deterioro.
Reacciones en La Habana
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, calificó la medida de «genocida» y acusó a EE.UU. de intentar «asfixiar a una nación entera» en un mensaje publicado en la red social X. «Esta prórroga llega en el momento más cruel de la ofensiva estadounidense contra Cuba en los últimos años», afirmó el funcionario, condenando la decisión «en los términos más enérgicos».
Historia del embargo y la política estadounidense
El bloqueo se remonta a 1962, cuando el presidente John F. Kennedy lo instauró tras la nacionalización de propiedades estadounidenses en la isla y el corte de relaciones diplomáticas. En 2014, Barack Obama anunció un deshielo y retiró a Cuba de la lista de patrocinadores del terrorismo, pero la política se revirtió con la llegada de Trump en 2017, quien endureció los requisitos de viaje, prohibió transacciones con empresas militares cubanas y volvió a incluir a la isla en la lista terrorista.
Durante su segundo mandato, iniciado en enero de 2025, Trump intensificó las sanciones contra personas y entidades vinculadas al aparato de seguridad cubano. En febrero, un alto funcionario de la Casa Blanca insinuó la posibilidad de que EE.UU. tomara el control de la isla, y en marzo el propio presidente dijo que definiría los próximos pasos una vez concluyera la operación militar contra Irán. En junio, en una entrevista con Axios, no descartó una acción para forzar un cambio de liderazgo en La Habana.
Voces cubanas ante la medida
En las calles de La Habana, la gente siente el peso del embargo en cada compra. «Deberían empezar a comerciar con nosotros, para ver si es la dictadura o el embargo lo que provoca la crisis», comentó Antonio Rodríguez, taxista de 40 años, a la agencia AFP. Juan Licea, jubilado de 68 años, resumió el ánimo de muchos: «Estamos luchando para sobrevivir; muchas veces el dinero no alcanza. Pero hay que seguir adelante».
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