EEUU desvía 70 buques y refuerza el bloqueo naval contra Irán
El Ejército estadounidense ha interceptado 70 embarcaciones desde que Washington reactivó su presión marítima sobre los puertos iraníes.

El Ejército de Estados Unidos informó este domingo que, desde el 23 de agosto, sus fuerzas han desviado setenta buques comerciales, inmovilizado tres y abordado dos que se dirigían a puertos iraníes o provenían de ellos, como parte del nuevo bloqueo naval impuesto contra Irán.
La operación del CENTCOM y su impacto inmediato
El mando central de la zona (CENTCOM) difundió en sus redes que la medida busca garantizar el cumplimiento de las normas establecidas por Washington. Cada embarcación interceptada fue revisada y, en los casos de abordaje, se verificaron los documentos de carga y la procedencia de los productos. La maniobra forma parte de una estrategia que, según el propio ejército, busca “evitar que cualquier tipo de salvavidas llegue a Irán”.
Contexto: la escalada de la presión económica
La noticia llega en medio de una nueva oleada de sanciones anunciada por el presidente Donald Trump, quien describió la operación como un “aislamiento a una escala sin precedentes”. La administración pretende ampliar el cerco financiero y comercial a cualquier país que mantenga relaciones económicas con Teherán, con especial foco en China, principal comprador del petróleo iraní.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, adelantó que se esperan “las sanciones más duras de la historia”, y prometió detallar su alcance este lunes. Mientras tanto, Irán responde con dureza: el canciller Abbas Araqchi, a través de Telegram, calificó la política estadounidense de una repetición desesperada de viejos planes que ya no funcionan.
Reacción iraní y escenarios regionales
Araqchi reiteró que Irán nunca ha temido a los bloqueos ni a las maniobras militares, asegurando que la nueva iniciativa de Washington fracasará como las anteriores. En el plano interno, el país atraviesa una profunda crisis económica, agravada por las restricciones al paso del estrecho de Ormuz, una ruta vital para el comercio mundial de petróleo.
Sin embargo, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, anunció que algunos países vecinos están interesados en nuevos mecanismos de cooperación económica y de seguridad regional, buscando alejarse de la dependencia de estructuras dominadas por Washington.
Diplomacia y posibles desenlaces
En el contexto de la tensa situación, el jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, viajará a Teherán este lunes para discutir, entre otros temas, la amenaza de nuevas sanciones estadounidenses. Por su parte, el presidente iraní Masoud Pezeshkian abogó por una solución diplomática que permita a Irán preservar su capacidad de negociación.
El mensaje que Araqchi envió a Washington fue claro: exige que se le trate con respeto y se busque “una solución basada en la justicia y el honor”. Mientras tanto, la presión sobre los buques que transportan crudo iraní hacia China sigue en aumento, lo que podría traducirse en más interceptaciones y una mayor volatilidad en los precios internacionales del petróleo.
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