El Futuro de Keir Starmer en Juego: Ministros del Gabinete Británico Presionan por su Salida
La victoria de Andy Burnham en las elecciones parciales de Makerfield ha desatado una crisis en el Partido Laborista

En un giro inesperado, los ministros del gabinete británico han comenzado a presionar al líder del Partido Laborista, Keir Starmer, para que establezca una fecha para su salida del cargo. Esta movida se produce tras la victoria de Andy Burnham en las elecciones parciales de Makerfield, lo que lo posiciona como el principal candidato para suceder a Starmer al frente del partido.
La victoria de Burnham, con un 54,8% de los votos, ha sido interpretada por sectores del laborismo como una señal de que el exalcalde de Mánchester está mejor situado para frenar el ascenso del partido populista Reform UK, liderado por Nigel Farage. Burnham, de 56 años, ha anunciado que dejará la alcaldía del Gran Mánchester para tomar posesión de su escaño en la Cámara de los Comunes.
La ministra de Transportes, Heidi Alexander, fue la primera en comunicarle directamente a Starmer que debe establecer un calendario para su dimisión, según fuentes cercanas al partido. Otros ministros, como Ed Miliband y Shabana Mahmood, también han trasladado un mensaje similar, pidiendo una transición ordenada. Sin embargo, Starmer se ha mostrado firme en su negativa a marcharse, asegurando que no permitirá que el partido se hunda en el caos.
La situación ha generado un clima de incertidumbre dentro del Partido Laborista, con algunos ministros dispuestos a dimitir en cadena si Starmer no renuncia de forma voluntaria. El exdirector político de Starmer, Luke Sullivan, ha afirmado que las opciones del primer ministro son ahora escasas y que la magnitud de la victoria de Burnham ha cambiado todos los posibles caminos de supervivencia para el primer ministro.
Andy Burnham, por su parte, ha ofrecido una intervención de tono presidencial, hablando de la necesidad de abaratar el coste de vida, reducir las facturas de los servicios y relanzar la reindustrialización del país. Su equipo alberga dudas sobre si Wes Streeting, otro aspirante al liderazgo, cuenta con apoyos suficientes entre los diputados para competir, lo que ha alimentado especulaciones sobre un posible acuerdo entre ambos.
La diputada laborista Louise Haigh, aliada de Burnham, ha declarado que espera que ambos hombres puedan hablar en los próximos días para evitar una contienda por el liderazgo. De producirse la salida de Starmer, el Reino Unido habría tenido siete primeros ministros en poco más de una década, la mayor rotación en casi dos siglos, en un contexto de malestar ciudadano sostenido por el deterioro del nivel de vida, el estado de los servicios públicos y la presión migratoria.
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