Kiev bajo fuego: la familia que considera dormir en el metro para llegar al liceo
Una madre kievana evalúa pasar la noche en el metro mientras los drones rusos paralizan la ciudad.

El metro paralizado por las alertas de ataque aéreo
Este lunes los residentes de Kiev volvieron a ver cómo el servicio de metro que cruza el Dniéper se detenía cada vez que sonaba la sirena de alerta. Los drones rusos habían interrumpido dos líneas durante cinco días consecutivos, obligando a los trenes de la línea verde a detenerse antes de cruzar el río.
Una familia atrapada en la rutina de guerra
En la estación Osokorky, decenas de pasajeros esperaban bajo el techo, entre ellos Yulianna Oliynyk, enfermera y psicóloga de 38 años, y sus hijos Adrián (11) y Demian (7). Tenían que llegar a un liceo militar en la margen derecha antes del inicio del ciclo lectivo el 1 de septiembre.
Después de una hora de espera, la madre confesó que ya estaba pensando en llevar sacos de dormir al metro: «Tal vez deberíamos pasar la noche aquí, en la estación cerca del liceo». La noche anterior la familia había pasado en casa de la abuela porque la alerta les impidió volver a su apartamento.
El objetivo del viaje era preparar el salón de clases del liceo: comprar uniformes, limpiar el espacio y dejar todo listo para el regreso a clases. «Ayer pasamos todo el día comprando y organizando, y la alerta nos dejó sin poder recoger nada», explicó Oliynyk.
El caos cuando la alerta se levanta
Cuando finalmente las autoridades bajaron la señal, los pasajeros se lanzaron a los primeros trenes disponibles, que llegaban repletos. Oliynyk prefirió esperar al segundo vagón porque no quería arriesgar a sus hijos en un vagón abarrotado.
«Los vagones están llenos, no quise meter a mis hijos en el primer tren», dijo, y finalmente la familia logró cruzar el río y continuar su camino.
El impacto de los drones en la vida cotidiana de Kiev
El caso de la familia Oliynyk refleja la cotidianidad que viven miles de kievanos: los ataques rusos han dejado góndolas de supermercados vacías y destruido cerca de un millón de libros de texto en ataques a editoriales, complicando la reapertura de escuelas.
El presidente Volodímir Zelenski lo describió como una táctica de desgaste contra la población. Entre el jueves y el domingo, Rusia lanzó casi 1.500 drones, de los cuales unos 800 eran de reacción, y mantuvo la presión sobre la red eléctrica de cara al invierno.
Respuesta civil y perspectiva futura
Aunque el gobierno ucraniano busca contrarrestar los drones y reforzar la infraestructura, la población sigue adaptándose: familias que antes tomaban el metro como un simple medio de transporte ahora lo convierten en refugio temporal.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa la escalada y la presión sobre los recursos energéticos, mientras los civiles, como la familia de Kiev, siguen buscando la forma de vivir entre la rutina y la incertidumbre.
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