La caída de un aliado: Alex Saab, el testaferro de Nicolás Maduro deportado a Estados Unidos
La deportación de Alex Saab a Estados Unidos marca un giro inesperado en la política venezolana

En un giro inesperado en la política venezolana, Alex Saab, el máximo aliado y testaferro colombiano de Nicolás Maduro, fue deportado de Venezuela a Estados Unidos. La decisión, tomada por el gobierno interino de Delcy Rodríguez, se produjo solo cuatro meses después de la captura y traslado a Estados Unidos del exdictador Nicolás Maduro.
La deportación de Saab representa el desenlace de una cadena de hechos que comenzó con su detención en Cabo Verde en junio de 2020 y su posterior extradición a Estados Unidos. Allí permaneció preso entre octubre de 2021 y diciembre de 2023, hasta recibir un indulto del entonces presidente Joe Biden.
Al regresar a Venezuela, el régimen de Maduro lo designó en enero de 2024 como presidente del Centro Internacional de Inversión Productiva (CIIP), y pocos meses después, en octubre, como ministro de Industria y Producción Nacional. Sin embargo, la actual mandataria encargada lo destituyó del cargo dos semanas después de la captura del líder de la dictadura el 3 de enero pasado.
La causa judicial en Estados Unidos describe a Saab como parte central de una red de corrupción y lavado de activos, con acusaciones que incluyen conspiración para lavar dinero obtenido mediante sobornos y manipulación del sistema de control de divisas venezolano. La fiscalía solicitaba hasta 20 años de prisión por estos cargos.
El origen de la notoriedad de Saab se remonta a 2017, cuando la exfiscal venezolana Luisa Ortega lo señaló como uno de los principales testaferros de Nicolás Maduro. El portal de investigación Armando.info había adelantado antes que Saab presuntamente integraba una red encargada de blanquear capitales mediante exportaciones ficticias de alimentos a Venezuela, operación que habría reportado cientos de millones de dólares en ganancias para él y miembros del entorno presidencial.
Una investigación del mismo medio reveló que Saab firmó en 2011 un contrato con el gobierno de Hugo Chávez para proveer casas prefabricadas dentro del plan Misión Vivienda. Su relación con la empresa Group Grand Limited (GGL), acusada de suministrar alimentos a precios inflados para los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), agravó los señalamientos en su contra.
La reacción de Maduro fue inmediata. Ante la prensa venezolana, el dictador describió a Saab como un hombre valiente y patriota que soportó 40 meses las condiciones más adversas y dolorosas de secuestro. Ahora, la deportación de Saab por parte del gobierno interino de Delcy Rodríguez marca un giro inesperado en la política venezolana, ya que hasta hace poco el testaferro de Maduro era una figura respaldada por el chavismo.
El proceso judicial y las investigaciones periodísticas dejaron en evidencia la compleja trama de intereses y operaciones transnacionales que rodean a Saab, quien, pese a mantener un bajo perfil durante años, terminó convertido en símbolo de las luchas de poder y los escándalos económicos vinculados al régimen venezolano.
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