La Copa del Mundo 2026: Un Escenario de Poder, Símbolos y Emociones
La Copa del Mundo 2026: un legado que trasciende el fútbol

La Copa del Mundo de 2026 ha llegado a su fin, dejando tras de sí un legado que trasciende el fútbol. Este evento deportivo, considerado el más grande y visto del planeta, ha sido testigo de momentos geopolíticos inolvidables que han sacudido al mundo. La licenciada en Relaciones Internacionales Agustina Bonatti dialogó con Hoy Día Córdoba para repasar los episodios más destacados del Mundial 2026, destacando la imposibilidad de separar el fútbol de la política.
Uno de los episodios más insólitos del Mundial 2026 fue la llamada del jefe de Estado estadounidense, Donald Trump, al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras la expulsión del delantero Folarin Balogun en el partido contra Bosnia y Herzegovina. La FIFA dejó sin efecto la sanción por un año, permitiendo al jugador disputar el encuentro de octavos de final ante Bélgica. Bonatti destacó que la FIFA, pese a ser una organización sin fines de lucro, es un actor de peso dentro del sistema internacional y mantiene un vínculo estrecho con los Estados.
La cuestión de las Islas Malvinas también estuvo presente en el Mundial 2026. El cruce entre Argentina e Inglaterra volvió a demostrar que el deporte y la política conviven incluso cuando se intenta negarlo. La Selección Argentina exhibió una bandera con la frase “Las Malvinas son argentinas” tras derrotar a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026. Bonatti recordó que el reclamo “Las Malvinas son argentinas” es una consigna histórica que mantiene viva la Selección Argentina.
La analista internacional también recordó la tradición del remo vikingo de los noruegos, que se convirtió en un símbolo dentro de la cancha y un sello de identidad que llegó al Parlamento después de la victoria por 4-1 sobre Irak. Además, destacó la historia de la selección de Cabo Verde, que logró conformar un plantel a partir de la captación y convocatoria de hijos y nietos de inmigrantes caboverdianos radicados en el extranjero.
En cuanto a la final de la Copa del Mundo, Bonatti destacó el vínculo histórico que une a las dos selecciones finalistas, Argentina y España. La final trascendió tanto el resultado deportivo como la geopolítica y las relaciones históricas entre ambos países. La Selección Argentina demostró que en un mundo tan individualista, a los argentinos aún nos emociona lo colectivo. Bonatti sostuvo que esa dimensión forma parte de la identidad argentina y que se manifestó en cada uno de los partidos del seleccionado.
La memoria colectiva y la persistencia del reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas también se vieron reflejadas en el Mundial 2026. Bonatti concluyó que la Selección Argentina nos enseñó que las emociones humanizan, que vale la pena dar pelea hasta el final, que alzar la voz puede cambiar la historia, que nadie gana solo y que la Selección demostró que en un mundo tan individualista, a los argentinos aún nos emociona lo colectivo.
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