La disputa por el control del estrecho de Ormuz se intensifica con el anuncio de Trump
La disputa por el control del estrecho de Ormuz se intensifica con el anuncio de Trump, quien ha afirmado que su país será reembolsado a una tasa del 20% sobre toda la carga transportada por la zona.

La disputa por el control del estrecho de Ormuz se intensifica con el anuncio de Trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que su país se convertirá en el ‘guardián’ del estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el comercio global de petróleo y gas natural licuado. En un mensaje publicado en la plataforma Truth Social, Trump afirmó que Estados Unidos será reembolsado a una tasa del 20% sobre toda la carga transportada por la zona, en un intento de justificar la intervención de su país en la región.
El anuncio de Trump profundiza la escalada retórica entre Estados Unidos e Irán, que se han enfrentado en una serie de ataques aéreos en los últimos días. La tensión en la región se ha mantenido alta desde abril, cuando se firmó un alto el fuego interino de 60 días entre ambos países. Sin embargo, el acuerdo parece ahora estar en entredicho, lo que podría llevar a una mayor inestabilidad en la región.
El estrecho de Ormuz, de apenas 33 kilómetros en su punto más angosto, conecta el Golfo Pérsico con el mar de Omán y es considerado el corredor energético más importante del mundo. Antes del conflicto, por allí transitaba cerca de una quinta parte del comercio global de petróleo y gas natural licuado. La propuesta de una tasa del 20% sobre la carga que circule por la zona representa un salto sin precedentes en la disputa por el control del paso, y anticipa fricciones adicionales con los países que dependen de esa ruta para su comercio exterior.
La escalada retórica de Washington se produce en un contexto de máxima tensión con Irán. Horas antes del anuncio de Trump, el ejército iraní había advertido a los países del Golfo que cualquier cooperación con Estados Unidos en el manejo del estrecho sería considerada ‘un acto de guerra’. El vocero del comando militar Khatam Al-Anbiya afirmó que Teherán ‘bajo ninguna circunstancia permitirá’ que Estados Unidos interfiera en el manejo de la vía marítima.
Los Guardianes de la Revolución, además, acusaron a Washington de poner en peligro el suministro global de petróleo y gas al ‘interferir’ en el estrecho, y aseguraron que Irán ‘seguirá ejerciendo su soberanía y la gestión’ de la zona. Las declaraciones cruzadas se dan en medio de una serie de ataques entre ambos países de una magnitud no vista desde el alto el fuego de abril en el conflicto de Medio Oriente.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo





