La flota fantasma: Cómo Rusia e Irán evaden sanciones y bloqueos en el estrecho de Ormuz
La flota fantasma de Rusia e Irán desafía los bloqueos y sanciones en el estrecho de Ormuz con tácticas de desaparición y manipulación de rutas.

La flota fantasma: Cómo Rusia e Irán evaden sanciones y bloqueos en el estrecho de Ormuz
En un intento por evitar las sanciones y bloqueos implementados por Estados Unidos, Rusia e Irán han adoptado tácticas de desaparición y manipulación de rutas en el estrecho de Ormuz, según informes de expertos en inteligencia marítima.
La denominada ‘flota fantasma’ ha cobrado fuerza en la región tras el bloqueo naval estadounidense a la navegación vinculada a Irán, lo que ha llevado a un incremento en las maniobras para eludir la vigilancia.
Según Ami Daniel, director ejecutivo de Windward, se ha registrado un cambio reciente en el comportamiento de las embarcaciones iraníes, con más barcos desconectando sus sistemas de localización o modificando sus identificadores en las 24 horas posteriores al endurecimiento del bloqueo.
Los nuevos patrones de evasión en el Golfo de Omán reproducen técnicas que la flota fantasma rusa perfeccionó a partir de la invasión de Ucrania en 2022, incluyendo la manipulación del número de identificación marítima y la falsificación de datos de país de origen y destino.
Los petroleros de la flota fantasma han estado experimentando con identificaciones sin país y modificando los números, lo que dificulta el rastreo y permite a los capitanes introducir datos falsos sobre los puertos de origen y destino.
Además del apagado de equipos de rastreo, algunos buques vinculados a Irán pueden desaparecer de las pantallas de seguimiento en un punto y volver a aparecer en otro, a veces con datos alterados.
La verdadera capacidad para eludir el bloqueo depende principalmente de la calidad y actualización de la información de la que disponen tanto las fuerzas estadounidenses como las agencias de inteligencia marítima en la región.
La solidez de cualquier bloqueo no solo reside en el despliegue naval, sino en la precisión y el análisis de la información sobre la actividad e identidad de los barcos que transitan la ruta más vigilada del golfo.
La presencia de la Armada de Estados Unidos, con más de 12 buques militares desplegados en la zona, incrementa el riesgo para quienes intentan estas estrategias.
A pesar de los esfuerzos para desaparecer, resulta complicado cruzar hacia aguas abiertas a través de un estrecho tan reducido como Ormuz sin ser detectado, dado el control constante por medios ópticos, radares y comunicaciones electrónicas.
El Comando Central estadounidense informó que seis embarcaciones mercantes cumplieron las órdenes de las fuerzas norteamericanas y regresaron a puertos de Irán, lo que evidencia la efectividad de las restricciones implementadas.
La flota fantasma es un desafío importante para los bloqueos y aranceles en otros escenarios, pero su eficacia es más limitada en el estrecho de Ormuz debido a la complejidad del entorno de información en esta zona.
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