La Inflación en Córdoba: Un Desafío para la Economía Familiar
La inflación en Córdoba sigue siendo un desafío para la economía familiar y el comercio local.

El último informe del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) del Centro de Almaceneros de Córdoba revela una inflación del 2,05% en julio, lo que acumula un 19,3% en lo que va del año y un 33,8% interanual. Aunque estos números pueden parecer estabilizantes, la realidad para las familias cordobesas es mucho más cruda.
Una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.997.833 para superar la línea de la pobreza en julio, mientras que para no caer en la indigencia se requerían $1.090.624. Estas cifras ponen de relieve la severa distancia entre la estabilización de los precios y la dura realidad social de los hogares en Córdoba.
Ventas en Caída y Alerta en el Comercio de Barrio
La contracción del poder adquisitivo sigue golpeando de lleno al comercio de cercanía. Las ventas en estos establecimientos registraron una caída interanual del 8,3%, lo que ha encendido las alarmas en el sector minorista. Un 12,5% de los comerciantes encuestados manifestó que su negocio será insostenible en los próximos seis meses si los actuales niveles de consumo no muestran signos de recuperación.
Deterioro Alimentario y Endeudamiento para Comer
El impacto de la crisis en la mesa familiar es particularmente crítico. El 57,1% de los hogares no logró cubrir de manera satisfactoria la canasta básica alimentaria en julio, y el 76,1% de las familias percibe un claro deterioro en su dieta en comparación con el año pasado. Para hacer frente a la compra de alimentos, el 88,5% de las familias debió acudir al financiamiento, recurriendo principalmente al fiado y a la tarjeta de crédito.
La situación es tan vulnerable que, ante una eventual pérdida de ingresos, el 92% de los hogares indicó que solo podría sostener sus gastos por menos de un mes, y un 58% por menos de una semana. Este escenario pinta un diagnóstico de fragilidad microeconómica, donde la estabilización macroeconómica no se traduce en una mejora del consumo ni en un alivio concreto para la población.
Un Diagnóstico de Fragilidad Microeconómica
El IETSE define la coyuntura actual como un proceso de «estabilización macroeconómica con alta fragilidad microeconómica». Desde la entidad remarcan que el freno gradual en el ritmo inflacionario aún no se traduce en una mejora del consumo ni en un alivio concreto para la población, consolidando un peligroso circuito de endeudamiento familiar destinado únicamente a garantizar la supervivencia básica.
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