La ONU rechaza el peaje de Irán en el estrecho de Ormuz: Un conflicto que amenaza la energía y la economía global
La ONU rechaza el peaje de Irán en el estrecho de Ormuz, un conflicto que amenaza la energía y la economía global

El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, afirmó este lunes que el derecho internacional no respalda la imposición de un peaje en el estrecho de Ormuz, un paso crucial para la navegación internacional. Esta declaración se produjo en el marco de un debate abierto sobre seguridad marítima en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, convocado por Baréin.
Domínguez enfatizó que la libertad de navegación es un principio fundamental que no admite negociaciones. Recordó que, desde 1968, el estrecho de Ormuz cuenta con un sistema de separación del tráfico gestionado por Omán e Irán, bajo la Convención Internacional para la Seguridad de la Vida en el Mar, vigente desde 1974. Esta postura de la OMI responde a una iniciativa legislativa en Teherán que busca imponer un peaje a los buques que transitan por el estrecho.
La propuesta iraní ha generado preocupación a nivel internacional. Ebrahim Azizi, presidente de la comisión de seguridad nacional del parlamento iraní, anunció que las fuerzas armadas controlarían el estrecho para impedir el paso de “buques hostiles”. Además, se contempla el cobro de derechos de paso en riales iraníes, lo que podría generar ingresos significativos para el país. De acuerdo con la agencia Tasnim, el sistema podría fijar tasas de hasta dos millones de dólares por buque, lo que elevaría los ingresos anuales de Irán a unos 100.000 millones de dólares.
Esta situación se enmarca en un contexto de tensión entre Irán y otros países, particularmente Estados Unidos e Israel. El estrecho de Ormuz ha estado prácticamente cerrado desde el 28 de febrero de 2026, cuando estos dos países lanzaron ataques coordinados contra Irán. Teherán respondió con misiles sobre Israel y bases estadounidenses en el Golfo, y ordenó el cierre de la vía. El precio del petróleo ha aumentado significativamente, superando los 100 dólares por barril en marzo y alcanzando un máximo de 126 dólares, un nivel no visto en cuatro años.
El secretario general de la ONU, António Guterres, intervino en el debate y advirtió que la interrupción del tráfico en Ormuz amenaza con desencadenar una crisis energética, graves disrupciones comerciales y una posible emergencia alimentaria mundial, con consecuencias severas para poblaciones vulnerables de África y el sur de Asia. La situación sigue siendo incierta, con Irán cobrando ya los primeros peajes y Estados Unidos manteniendo su bloqueo naval.
La primera ronda de negociaciones directas entre Irán y Estados Unidos en 47 años, celebrada en Islamabad el 11 de abril con Pakistán como mediador, concluyó sin acuerdo. La reapertura incondicional del estrecho de Ormuz, vital para el comercio energético mundial, enfrenta un horizonte incierto. La comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos, consciente de las graves implicaciones que esta crisis podría tener en la economía y la seguridad global.
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