La Tragedia de los Portones de Villa Allende: Una Historia de Vida o Muerte
La historia de Claudia, una paciente oncológica que sufrió una grave descompensación y se vio obstaculizada por los portones de Villa Allende

La noche que cambió todo
En el barrio de Villa Allende, una paciente oncológica llamada Claudia vivió una noche que nunca olvidará. Fue en la madrugada del domingo cuando sufrió una grave descompensación que puso en peligro su vida. Lo que sucedió a continuación es un testimonio de la tragedia que pueden causar los portones instalados por la Municipalidad de Villa Allende como parte de su plan de seguridad nocturna.
Claudia relató a Hoy Día Córdoba la odisea que padeció junto a su hija en un momento donde cada segundo era clave. La paciente oncológica explicó que antes de la colocación de los portones, la calle era como cualquier otra, con circulación de dos manos y sin problemas. Sin embargo, con la instalación de los portones, el acceso a su hogar se convirtió en un desafío.
El drama de la descompensación
Claudia recordó que en la madrugada del domingo se descompensó adentro de su casa, con espuma en la boca y sin pulso. Su hija, que vive a solo 20 metros de distancia, intentó socorrerla, pero el portón cerrado se convirtió en un obstáculo insuperable. La hija de Claudia tuvo que dar la vuelta y realizar un desvío que transformó la distancia inicial en casi 13 cuadras.
La falta de cobertura en Villa Allende obligó a Claudia a ser trasladada al centro de pronta atención Cura Brochero, cerca del CPC en Córdoba, ingresando recién a las 2:00 de la mañana. La paciente oncológica denunció que las obras complementarias dificultaron las maniobras de escape y que las estimaciones del Ejecutivo local sobre los tiempos de reacción ante las emergencias son incorrectas.
Deficiencias en la obra y el pedido de remoción
Claudia expuso serias fallas en la infraestructura instalada por el municipio, incluyendo caños en el medio de la calle que pueden causar accidentes, un árbol que está por caerse y un portón que puede ser abierto con una patada. La mujer confirmó que desde la Municipalidad no ha recibido ninguna respuesta y que su postura es tajante: los portones deben ser removidos.
La alternativa es que saquen esos portones, ya que lo único que hacen es alterarle la vida al vecino. Desgraciadamente, me tocó a mí porque el portón divide a mi familia y me deja separada literalmente de mi hija, pero no quiero que nadie más vuelva a vivir una situación así, afirmó Claudia.
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