Petróleo en caída libre: ¿Qué hay detrás del descenso del precio del crudo?
La caída del precio del petróleo se debe a una combinación de factores, incluyendo la creciente oferta desde Medio Oriente y la debilitación de la demanda en las principales economías

El mercado del petróleo sigue siendo noticia en estos días, y no precisamente por una tendencia alcista. El crudo Brent del Mar del Norte y el West Texas Intermediate (WTI) han experimentado una caída significativa en sus precios, llegando a cerrar debajo de los USD 90 por barril. Esta disminución se debe en gran medida a la creciente convicción de que el suministro de crudo desde Medio Oriente, particularmente a través del estrecho de Ormuz, será suficiente para cubrir la demanda mundial.
El estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el tráfico de petróleo, ha sido escenario de tensiones entre Estados Unidos e Irán, lo que ha generado incertidumbre en el mercado energético global. Sin embargo, a pesar de estas tensiones, el flujo de petróleo a través del estrecho parece ser más estable de lo que inicialmente se pensaba. Arne Lohmann Rasmussen, analista de la firma danesa Global Risk Management, ha reconocido que el mercado carece de certeza sobre el volumen exacto de crudo que logra cruzar el paso, lo que dificulta cualquier cálculo preciso sobre el tráfico real.
La consultora Eurasia Group sostiene que los llamados flujos clandestinos, es decir, petroleros que navegan con sus transpondedores AIS apagados para evitar ser blanco de ataques o sanciones, están aliviando la presión sobre el mercado. Esto sugiere que, pese a las tensiones geopolíticas, el suministro de petróleo sigue siendo más elástico de lo esperado. Bjarne Schieldrop, analista jefe de materias primas del banco sueco SEB, ha señalado que el volumen diario que transita por Ormuz es muy superior al que se asumía hasta ahora, lo que se ve reforzado por declaraciones del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, quien afirmó que cerca de 9 millones de barriles diarios siguen saliendo del Golfo Pérsico a través del estrecho.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) y la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) también han ajustado sus proyecciones sobre la demanda de petróleo para 2026. La AIE prevé una contracción del consumo mundial de petróleo de 1,6 millones de barriles diarios, mientras que la OPEP redujo su previsión de crecimiento de la demanda mundial para 2026 hasta los 580.000 barriles diarios. Estos ajustes reflejan una percepción cada vez más bajista entre los operadores del mercado.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán ha llevado meses alterando el mercado energético global. Las fases de bloqueo, tregua y reanudación de hostilidades en el estrecho de Ormuz han disparado primas de riesgo que después se han ido diluyendo a medida que el tráfico comercial demostraba mayor resistencia de la anticipada. Esta volatilidad explica en buena parte las fluctuaciones que han mostrado el Brent y el WTI en las últimas semanas.
Con la oferta demostrando más elasticidad de la esperada y la demanda debilitándose en las principales economías, el mercado del petróleo afronta una combinación que, de sostenerse, apunta a una presión bajista prolongada sobre los precios. Sin embargo, cualquier ataque directo contra infraestructuras de exportación iraníes o una escalada bélica de mayor calado podría volver a alterar el equilibrio actual y enviar los precios del petróleo en una dirección completamente diferente.
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