Ursula von der Leyen propone a Canadá ser el primer miembro asociado de la UE
La presidenta de la Comisión Europea plantea una asociación sin precedentes entre la UE y Canadá, más allá del comercio.

En una sesión del Parlamento Europeo en Estrasburgo, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, lanzó una propuesta inédita: que Canadá pase a ser el primer «miembro asociado» del bloque de 27 países. La iniciativa se presentó frente al primer ministro canadiense, Justin Trudeau, quien asistía al discurso anual sobre el Estado de la Unión Europea y recibió una ovación de pie.
Una alianza que va más allá del comercio
Von der Leyen insistió en que, ante una «fractura» de las reglas internacionales, la UE y Ottawa deben estrechar lazos en áreas estratégicas. Entre los sectores señalados están la manufactura inteligente, la defensa, la energía y la tecnología, con especial énfasis en la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la producción de baterías. «Queremos una alianza para el futuro», afirmó la presidenta europea, añadiendo que el Ártico se convertirá en un proyecto conjunto emblemático.
Antecedentes y contexto político
La idea de una «membresía asociada» no figura en los tratados de la UE y se empezó a barajar este año cuando el canciller alemán Friedrich Merz la planteó en relación con Ucrania. En ese caso la propuesta recibió una respuesta tibia, pues Kiev sigue persiguiendo una adhesión plena. En el caso canadiense, la propuesta aún no tiene claridad sobre su alcance, como admitió el europarlamentario alemán Tobias Cremer, aunque reconoció que la cercanía tiene sentido por valores y objetivos comunes.
Reacciones dentro del Parlamento
Los legisladores mostraron posturas dispares. La líder del grupo centrista Renew, Valerie Hayer, pidió una asociación más amplia que incluya respuestas conjuntas a aranceles y coerción comercial, así como intercambios universitarios. Por otro lado, la eurodiputada francesa Manon Aubry cuestionó la legitimidad democrática del proyecto, recordando que cualquier asociación con terceros necesita el visto bueno de todos los Estados miembros.
Cooperación ya en marcha
Canadá y la UE ya comparten una relación comercial sólida, sustentada por el acuerdo CETA que ha eliminado la mayor parte de los aranceles y ha impulsado el intercambio de bienes y servicios en más del 80 % desde 2016. Este año, Canadá se sumó como el primer país fuera de la UE a un programa europeo de préstamos para defensa, y se está negociando un envío de gas natural licuado a Alemania, así como inversiones de la firma de IA Cohere en territorio europeo. Además, Ottawa espera que el Banco Europeo de Inversiones financie proyectos de minerales críticos en su territorio.
Próximos pasos
La visita de Trudeau a Estrasburgo precede a una cumbre UE‑Canadá prevista para el próximo mes en Montreal, que servirá de escenario para afinar los detalles de la posible asociación. Tras su paso por el Parlamento, el primer ministro canadiense tiene previsto reunirse con el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, y asistir a un partido de la Premier League antes de regresar a Estrasburgo para su propio discurso. Mientras tanto, von der Leyen cerró su intervención con una frase que resume la visión de la propuesta: «Compartimos un océano, un conjunto de valores y una forma de ver el mundo; ahora construiremos juntos nuestro futuro compartido».
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