Error judicial: condenan a 21 años al hombre que cometió violación mientras otro inocente cumplía su condena en el Reino Unido
Un caso de error judicial que ha llevado a la condena de un hombre por violación mientras otro inocente cumplía su condena en el Reino Unido

Error judicial: condenan a 21 años al hombre que cometió violación mientras otro inocente cumplía su condena en el Reino Unido
En un caso que ha sido considerado uno de los errores judiciales más serios de la historia británica reciente, un hombre de 52 años ha sido condenado a 21 años de prisión por una violación cometida en 2003 en el Reino Unido. El caso es particularmente grave porque otro hombre inocente, Andrew Malkinson, pasó 17 años encarcelado por el mismo delito.
El hombre condenado, Paul Quinn, fue juzgado por dos cargos de violación, estrangulamiento intencional y lesiones corporales graves tras seis semanas de juicio en el Tribunal de la Corona de Manchester. El juez Robert Bright le dijo al condenado: «Usted se sentó a disfrutar de su libertad a costa de un hombre inocente».
La víctima, una mujer de 33 años que regresaba a casa de su novio por las calles de Little Hulton, en Salford, Gran Manchester, en la madrugada del 19 de julio de 2003, fue seguida durante aproximadamente un kilómetro y medio por Quinn antes de ser arrastrada hasta un terraplén de autopista, donde la estranguló hasta dejarla inconsciente y la violó dos veces. Le fracturó el pómulo y una mordedura le desgarró parcialmente el pezón.
La víctima, que hoy tiene cerca de 60 años, describió las secuelas permanentes del ataque en una declaración leída ante el tribunal. «Cada día miro mi rostro y veo la desfiguración, las cicatrices. Para él fue una noche de su vida. Para mí fue una noche que cambió mi vida», declaró.
El caso es particularmente grave porque las autoridades no investigaron a Quinn pese a ser un delincuente sexual convicto que residía cerca del lugar de los hechos. En su lugar, identificaron erróneamente a Andrew Malkinson, quien fue condenado a cadena perpetua en 2004 y proclamó su inocencia desde el primer día. No fue liberado hasta 2020, aunque su nombre permaneció en el registro de delincuentes sexuales del Reino Unido.
Los avances en análisis genético permitieron al equipo legal de Malkinson y a la organización Appeal recuperar ADN de Quinn en fragmentos de ropa de la víctima que habían permanecido sin procesar durante años. Ese perfil coincidía con una muestra tomada al agresor tras su condena de 1992, lo que llevó al Tribunal de Apelación a anular la condena del guardia de seguridad en julio de 2023.
La fiscalía había solicitado cadena perpetua, pero el juez Bright rechazó la petición. Argumentó que Quinn había modificado su estilo de vida desde 2017 y que en los delitos de violación «llega un momento en la vida en que el peligro disminuye». Sin embargo, fuentes cercanas al caso indicaron que la sentencia podría ser remitida a la fiscalía general por considerarse excesivamente benévola.
La víctima, Andrew Malkinson y su equipo de abogados han cuestionado la gestión del caso y han demandado una indemnización del Estado. El caso ha generado una gran conmoción en el Reino Unido y ha llevado a una revisión de la gestión de los casos de violación en el país.
La Policía del Gran Manchester ha disculpado a Malkinson y ha instado a posibles nuevas víctimas de Quinn a presentarse. El condenado está siendo investigado como sospechoso en al menos tres agresiones sexuales adicionales.
El caso es un recordatorio de la importancia de la justicia y la necesidad de proteger a las víctimas de la violación. Es un llamado a la acción para que las autoridades tomen medidas efectivas para prevenir la violencia y apoyar a las víctimas.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo





