EE.UU. lanza un nuevo paquete de sanciones contra Irán: la estrategia de “D‑Day económico”
EE.UU. intensifica su ofensiva económica contra Irán al ampliar sanciones a cinco sectores clave y alertar a socios globales de cortar sus lazos comerciales.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció este lunes la ampliación de sanciones secundarias de Estados Unidos contra Irán, advirtiendo a cualquier país que mantenga lazos comerciales con Teherán que deberá cortar esas relaciones o enfrentar represalias. La medida, bautizada internamente como “D‑Day económico”, llega a seis meses de conflicto sin un acuerdo a la vista y busca asfixiar la economía iraní.
Washington amplía la presión económica
Bessent describió la campaña como una “asfixia económica” al régimen y afirmó que todos los actores que sigan negociando con Irán compartirán su aislamiento. En rueda de prensa, el funcionario recalcó que Trump está llamando directamente a líderes mundiales para obligarlos a cortar sus interacciones con Teherán. Hasta el momento, el Departamento del Tesoro sancionó a 60 individuos, entidades y embarcaciones, y prometió un anuncio mayor sobre una institución financiera antes de que concluya la semana.
Los cinco sectores clave del nuevo paquete
La ofensiva apunta a cinco áreas que el régimen utiliza para sostener sus arcas: activos digitales, oro, tecnología, aviación y transporte marítimo. Entre los nombres que aparecen en la lista están negocios ubicados en China, los Emiratos Árabes Unidos, Singapur y una refinería de aceite de cocina en Francia. La exclusión de los grandes bancos chinos fue deliberada, pues Washington no quiere “explotar el sistema financiero global” antes de que concluya el “período de cura” que precede a la entrada en vigor de las penalidades.
Respuesta de Irán y sus socios comerciales
El viceministro de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, calificó las nuevas amenazas como una admisión de derrota militar y lanzó un mensaje desafiante a los países que consideren apoyar a Washington. Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, aseguró que los socios comerciales ya le habían comunicado su negativa a acatar las sanciones y que EE.UU. no posee la capacidad económica para intensificar el aislamiento.
China, Turquía y los Emiratos Árabes Unidos siguen siendo los principales compradores de petróleo iraní. La cautela de Washington se explica en parte por la próxima reunión entre Trump y el presidente chino Xi Jinping a finales de septiembre; nuevas sanciones a bancos chinos podrían entorpecer el acuerdo alcanzado en noviembre pasado sobre tierras raras y aranceles.
Impacto regional y político
Horas antes de la rueda de prensa, el rial alcanzó su nivel más bajo registrado, 2,02 millones de riales por dólar, frente al tipo oficial de 1,5 millones, lo que refleja la presión sobre la población iraní que ya enfrenta alzas del 60 % en arroz y más del 150 % en carne vacuna. El FMI proyecta una caída del PIB superior al 5 %, pero la presión económica aún no se ha traducido en una apertura política interna.
Irán conserva la capacidad de bloquear el estrecho de Ormuz, una vía que concentra un quinto del petróleo mundial. Sus amenazas de cobrar a los buques que lo crucen mantienen los precios de energía elevados a nivel global y aumentan la presión sobre Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, declaró a principios de mes que EE.UU. puede sostener el bloqueo naval de forma indefinida, mientras que Omán y el propio Irán avanzan en un acuerdo de gestión conjunta de la vía marítima.
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