Rescates a contrarreloj en la frontera Nepal‑China tras la catástrofe de lodo y aguas
Equipos de ambos países buscan a cientos de desaparecidos tras la devastadora avalancha que arrasó la frontera de Gyirong.

Una avalancha de barro, agua y rocas arrasó la madrugada del miércoles el paso fronterizo de Gyirong, una vía clave que conecta Nepal con la Región Autónoma del Tíbet, en China. El sinfín de escombros sepultó aldeas enteras, vehículos y, sobre todo, a cientos de personas que ahora aparecen en la lista de desaparecidos.
El panorama de la emergencia
Las autoridades de ambos países activaron de inmediato equipos de rescate, helicópteros y perros adiestrados para buscar entre el lodo a los que aún podrían estar con vida. Hasta el momento, Nepal ha recuperado 157 cuerpos y reconoce que la cifra podría seguir creciendo mientras continúan las labores de búsqueda. En el lado chino, los primeros informes hablan de tres fallecidos y al menos 265 personas desaparecidas.
Turismo en jaque
El Ministerio de Turismo de Nepal informó que 403 turistas están sin localizar, de los cuales 341 son extranjeros. Entre los desaparecidos se encuentran 142 ciudadanos de la India y viajeros de Australia, Reino Unido, Malasia, Países Bajos, Portugal, Sudáfrica, Corea del Sur, Ucrania y Estados Unidos. El primer ministro australiano, Anthony Albanese, confirmó que 34 australianos siguen desaparecidos y expresó su solidaridad con las familias afectadas.
Respuesta de los gobiernos
El gobierno tibetano movilizó cerca de 800 trabajadores de emergencia, 150 vehículos y embarcaciones rápidas para asistir en la zona limítrofe. Por su parte, el ejército nepalí empleó helicópteros para evacuar a decenas de personas en el distrito de Rasuwa, uno de los más golpeados por la catástrofe.
Contexto y causas del desastre
Según el canciller de Nepal, Shishir Khanal, la tragedia probablemente se originó en un sismo que desencadenó un desprendimiento de tierra, bloqueó un río y provocó una crecida inesperada. La Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Nepal corroboró, mediante imágenes satelitales, la presencia de un desprendimiento de nieve y rocas en la zona fronteriza.
Expertos del Centro para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD) advirtieron que el bloqueo en la parte alta del río podría generar una segunda crecida, lo que mantiene la zona en alerta máxima. La temporada de monzones, que suele traer lluvias intensas a la región del Himalaya, se combina con el cambio climático, incrementando la frecuencia y magnitud de estos eventos.
El trabajo de la Cruz Roja y la comunidad internacional
David Fisher, representante de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en Nepal, describió la magnitud del daño: “pueblos enteros y zonas de mercados fueron arrasados”. La organización ha distribuido mantas, camillas, botiquines y bolsas para cadáveres, intentando aliviar el sufrimiento de los damnificados.
Mensajes de los dirigentes
El primer ministro nepalí, Balendra Shah, pidió calma y aseguró que el Estado está presente con todos sus recursos. Desde China, el presidente Xi Jinping ordenó priorizar la búsqueda y rescate, además de garantizar atención médica a los heridos.
Mientras las condiciones climáticas siguen siendo adversas, los equipos de emergencias redoblan esfuerzos para encontrar sobrevivientes y prevenir nuevos deslizamientos. Miles de personas permanecen evacuadas o con paradero desconocido, en una de las peores catástrofes registradas recientemente en la cordillera.
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