Siestas largas: la señal de alerta que la ciencia recién confirmó
Estudios revelan que dormir más de 30 minutos durante el día aumenta el riesgo de mortalidad y puede indicar problemas de salud subyacentes.

Siestas largas: la señal de alerta que la ciencia recién confirmó
Los hallazgos del estudio
Un equipo de investigadores españoles analizó a 1.338 adultos de 56 años o más mediante pulseras de actigrafía durante catorce días y los siguió durante 19 años. Definieron siesta cualquier episodio de sueño entre las 9:00 y las 19:00 horas. Los resultados fueron claros: cada hora extra de siesta diaria aumentó un 13 % la probabilidad de fallecer, y cada siesta adicional elevó el riesgo en un 7 %.
El estudio también detectó que quienes dormían mayormente por la mañana tenían un 30 % más de mortalidad que los que lo hacían a primera hora de la tarde, la tradicional siesta de sobremesa.
¿Por qué las siestas matutinas son más peligrosas?
Sentir somnolencia después del almuerzo es fisiológico, pero despertarse antes del mediodía y buscar dormir indica una somnolencia diurna excesiva. Esa condición suele estar vinculada a apnea del sueño, dolor crónico, depresión, alteraciones del ritmo circadiano o enfermedades cardiopulmonares. En otras palabras, el cuerpo está pidiendo más descanso porque el sueño nocturno es deficiente.
Investigaciones previas ya relacionaron la frecuencia de siestas matutinas con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer, lo que sugiere una relación bidireccional entre deterioro cognitivo y la necesidad de dormir durante la mañana.
Qué constituye una buena siesta
La evidencia apunta a que las siestas cortas, de entre 1 y 29 minutos, son beneficiosas: mejoran la alerta, reducen la somnolencia y no se asocian con riesgos para la salud. Los llamados “power naps” de menos de 30 minutos pueden incluso disminuir la probabilidad de deterioro cognitivo en adultos mayores.
En cambio, superar los 30‑60 minutos de sueño diurno se asocia con mayor riesgo cardiovascular y mortalidad. La línea roja se sitúa justo antes de la hora, cuando el cuerpo entra en fases de sueño profundo que pueden interferir con el ritmo nocturno.
Implicancias para la salud de los cordobeses
En Córdoba, la costumbre de la siesta sigue viva, sobre todo en el interior y en los comercios que cierran al mediodía. Este estudio invita a replantear la duración y el momento del descanso. Si necesitás una pausa, optá por una siesta breve después de la comida y evitá dormir antes de las 12:00 si sentís cansancio excesivo.
En caso de requerir siestas largas de forma recurrente, lo más prudente es consultar a un profesional de la salud. Un sueño diurno prolongado puede ser la primera señal de una condición que requiere diagnóstico y tratamiento.
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