Dron ruso impacta parque de Nova Vodolaha y deja seis muertos, entre ellos dos niñas
Un dron ruso golpeó el parque central de Nova Vodolaha, matando a seis personas, entre ellas dos niñas, y dejando decenas de heridos.

Un dron del tipo Geran‑3 sobrevoló el parque central de Nova Vodolaha, en la región nororiental de Kharkiv, y a las 16:30 del lunes estrelló su carga explosiva sobre la zona de recreo. El ataque mató a seis personas, entre ellas dos menores, y dejó al menos quince heridos, siete de los cuales también son niños.
Víctimas y testigos del horror
Según el gobernador regional, Oleh Syniehubov, la lista de fallecidos incluye a tres mujeres de 28, 34 y 36 años y a dos niñas de una y once años. La Fiscalía ucraniana confirmó la identidad de la menor de un año, Angelina, nacida en agosto de 2025; su madre, Inna, falleció en el hospital tras recibir graves heridas. El presidente Volodímir Zelensky describió la masacre como “pura atrocidad” y denunció que el dron, de tipo shahed, impactó directamente a la gente que disfrutaba del parque y de un café cercano.
Reacciones oficiales y denuncias de terrorismo
El ministro del Interior, Iván Viguivski, calificó el hecho como “otro ataque ruso contra civiles” y subrayó que no había ningún objetivo militar en la zona. Syniehubov, por su parte, lo definió como “otro acto terrorista de la Federación Rusa”, señalando que el agresor sabía que el parque estaba repleto de familias y niños.
Imágenes que cuentan la tragedia
La policía regional difundió fotos que muestran un cochecito de bebé calcinado, juegos infantiles destrozados y una estructura de madera derrumbada. Las imágenes, que circulan en redes sociales, evidencian el daño colateral de una acción que, según los funcionarios, no tenía justificación estratégica.
Contexto de la guerra y pedido de apoyo internacional
Nova Vodolaha, con cerca de diez mil habitantes, había visto su vida cotidiana alterada desde la invasión rusa de 2022. El reciente bombardeo reaviva la discusión sobre la defensa aérea ucraniana. Zelensky aprovechó la tragedia para urgir a los aliados de Kiev a reforzar sus sistemas de defensa, mientras Estados Unidos había decidido levantar parte de las sanciones contra Moscú, una medida que el mandatario ucraniano calificó de prematura.
Impacto en la comunidad y la respuesta de la población
Los residentes del pueblo, consternados, describen la mañana como una “pesadilla”. Vecinos que estaban en el parque relatan que, en medio de risas infantiles, el estruendo del dron los dejó paralizados. “No había nada militar allí, solo niños y gente que buscaba un rato de tranquilidad”, comentó una madre que logró escapar con su hijo pequeño.
El ataque no solo dejó un saldo humano devastador, sino que también avivó el debate interno sobre la necesidad de acelerar la entrega de sistemas de intercepción de drones, una demanda que se vuelve cada vez más urgente en la zona de Kharkiv, donde la población civil sigue pagando el precio de la guerra.
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