Ataque con misiles de los hutíes deja dos muertos en el Palacio Presidencial de Adén
El bombardeo contra la sede del Gobierno yemení intensifica la tensa guerra entre los rebeldes y la coalición saudí.

Este jueves, los rebeldes hutíes lanzaron cinco misiles contra el Palacio Presidencial de Adén, la sede oficial del Gobierno de Yemen, provocando la muerte de dos guardias de seguridad y dejando varios heridos.
Guardias caídos y la reacción del Ejecutivo
El ministro de Información, Moammar al‑Eryani, confirmó que los proyectiles impactaron en el complejo conocido como Palacio de Al Maashiq. El primer ministro, Shaya al Zindani, que se encontraba en el edificio, salió ileso junto a los demás miembros del gabinete. Según fuentes gubernamentales, los dos fallecidos pertenecían al cuerpo de seguridad del propio primer ministro.
Los hutíes explican el objetivo del bombardeo
El portavoz militar del movimiento, el general Yahya Saree, reivindicó el ataque alegando que el objetivo era un centro de operaciones dirigido por oficiales sauditas dentro del palacio, así como supuestos depósitos de armas. “Atacamos los despliegues militares saudíes dondequiera que se encuentren”, afirmó, señalando que cualquier presencia de Arabia Saudita constituye un blanco legítimo para sus fuerzas.
Impacto político y la escalada del conflicto
Al Zindani utilizó la red X para asegurar que el Gobierno no se amedrentará: “Continuaremos con la campaña ‘Amanecer del Yemen’ para restaurar las instituciones estatales y extender la autoridad del Estado”. El Consejo de Ministros calificó el hecho como un “acto terrorista” y envió condolencias a las familias de los caídos, mientras denunciaba otras acciones hutíes contra barrios de Taiz y Lahj y contra infraestructuras en territorio saudí.
Antecedentes y la lucha por el control del territorio
El palacio alberga la sede del Gobierno y del Consejo de Liderazgo Presidencial desde que los hutíes tomaron Saná en 2014. El grupo, alineado con Irán, busca ampliar su dominio sobre la costa occidental, mientras la coalición liderada por Arabia Saudita mantiene un apoyo aéreo al Ejército yemení para reconquistar el noroeste del país.
Desde que estalló la guerra civil en 2015, Yemen ha sufrido una de las peores crisis humanitarias del mundo, con millones de desplazados y escasez de alimentos y medicinas. Los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales respaldadas por Arabia Saudí y los hutíes, que controlan gran parte del norte, han convertido al país en un tablero de poder donde la población civil paga el precio más alto.
Apelación internacional
El Gobierno de Yemen solicitó a la ONU y a la comunidad internacional que adopten una postura firme frente a estos episodios, pidiendo que no se consideren hechos aislados y que se ejerzan presiones para proteger a la población civil y la infraestructura del país.
Las Naciones Unidas han reiterado la necesidad de un alto el fuego negociado y han advertido que la intensificación de los ataques contra instalaciones gubernamentales podría violar el derecho internacional humanitario. Mientras tanto, la comunidad internacional sigue dividida entre quienes presionan por una solución diplomática y quienes mantienen el suministro de armas a la coalición saudí.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo





