covid

Tras dos años de pandemia por covid, Japón registra un aumento en las tasas de mortalidad ocasionada por las variantes del virus.

A pesar de las estrictas normas impuestas durante más de dos años, las muertes por coronavirus en Japón van en aumento.

Desde tierras niponas nos llegan noticias de una realidad que permanece dormida en los diarios del mundo.

El covid se resiste al olvido y vuelve, en algunos países con más fuerza que nunca para hacernos la vida más difícil.

Contrario a lo que puede creerse, las estrictas reglas de aislamiento durante la pandemia generan un efecto rebote.

En el caso de Japón, el gobierno dispuso un complejo cronograma de convivencia que los ciudadanos siguieron a raja tabla.

Además del barbijo obligatorio, las fronteras se cerraron y los niños comían en silencio dentro de las escuelas.

Gracias a la disciplina observada, el virus permaneció inmóvil, preparando una nueva estrategia que descolocaría a la ciencia.

Paralelo a la flexibilización, apareció la estocada y las muertes empezaron a contarse por cientos.

De acuerdo a las estadísticas reportadas, el 20 de enero fallecieron 425 personas por covid-19 en ese país.

Según explican los científicos, el fenómeno se explica por dos importantes detalles: la longevidad y la inmunidad.

Desde 1950, la cantidad de adultos mayores en Japón empezó a crecer todos los años. Dicha franja etaria vive, en su mayoría, en hogares de ancianos.

La inmunidad natural de la población, conocida también como de rebaño, en general es baja.

En un intento por frenar la tendencia, los médicos solicitan una recategorización de la enfermedad. Esto significa agregar al covid a la lista de afecciones estacionales para que los pacientes puedan atenderse en cualquier institución sanitaria.