Chernóbil, 40 años después: perros de la zona de exclusión presentan cambios genéticos únicos
Un estudio genético muestra cómo la radiación ha moldeado el ADN de los perros que viven en la zona de exclusión de Chernóbil.

Un hallazgo inesperado en la zona de exclusión
Un estudio reciente reveló que los perros que viven alrededor de la central nuclear de Chernóbil muestran modificaciones en su ADN que podrían ser el resultado de una selección natural tras casi cuatro décadas del desastre.
El trabajo de campo y el análisis genómico
Los investigadores examinaron los genomas de sesenta y tres caninos que habitan la zona de exclusión. El muestreo permitió identificar alteraciones en más de cien regiones del material genético, ubicadas cerca de genes asociados al cáncer, a la reparación celular y a la respuesta inmunológica.
¿Qué implican esas variaciones?
Los cambios detectados apuntan a una posible adaptación al entorno altamente radiactivo. Al estar próximas a genes clave, esas variaciones podrían conferir una mayor resistencia frente a daños celulares, disminuyendo el riesgo de enfermedades graves y favoreciendo la supervivencia de los individuos más aptos.
Más de 30 generaciones bajo presión
Desde el accidente, se han producido al menos treinta generaciones de perros en la zona. Cada una de esas generaciones habría enfrentado la exposición continua a la radiación, lo que habría impulsado un proceso de “supervivencia del más apto” que se refleja ahora en su material genético.
Repercusiones para la ciencia y la salud pública
El descubrimiento abre una ventana para estudiar cómo los mamíferos pueden adaptarse a entornos extremos. Además, entender esos mecanismos genéticos podría aportar datos valiosos para la investigación de tratamientos contra el cáncer y para la gestión de poblaciones expuestas a radiación.
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