Corte Suprema de EE. UU. mantiene la pena de muerte para Khalid Sheikh Mohammed y sus coacusados
La Corte Suprema confirma la autoridad de Lloyd Austin y devuelve el caso de los acusados del 11‑S a los tribunales militares.

La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó este lunes la última apelación de Khalid Sheikh Mohammed, el presunto cerebro de los atentados del 11‑S, y de los dos acusados que lo acompañan, manteniendo la posibilidad de la pena capital. La decisión, emitida mediante una orden sin firma, confirma el fallo del Tribunal de Apelaciones del Circuito de Columbia que había respaldado la autoridad del exsecretario de Defensa Lloyd Austin para anular los pactos de culpabilidad negociados en Guantánamo.
El fallo de la Corte y su alcance
Los nueve magistrados dejaron en vigor la resolución de julio de 2025, que con dos votos contra uno estableció que Austin “tenía indiscutiblemente la autoridad legal para retirarse de los acuerdos”. La ausencia del juez Brett Kavanaugh en la deliberación no fue explicada, pero el veredicto vuelve el expediente a los tribunales militares, que llevan años estancados en la tramitación del caso.
Los acuerdos que se intentó rescatar
En 2023 la brigadier general retirada Susan Escallier, a cargo de las comisiones militares, abrió una mesa de negociación con el gobierno y la defensa. Los pactos, aprobados en 2024, preveían que Mohammed, Mustafa al Hawsawi y Walid bin Atash se declararan culpables de todos los cargos, recibieran cadena perpetua sin libertad condicional y afrontaran una audiencia pública donde las familias de las víctimas podrían interrogarles.
La movida generó una reacción inmediata de legisladores republicanos, y Austin revocó los acuerdos a los dos días, argumentando que “una decisión de tal magnitud debería recaer en mí”. La anulación desencadenó una serie de resoluciones contradictorias que terminaron en el fallo del Circuito DC que hoy se mantiene.
¿Qué significa la fecha de juicio para 2028?
Un juez de la Fuerza Aérea fijó en agosto la fecha de juicio para junio de 2028, pero analistas como Steve Vladeck advierten que la agenda es “completamente irrealista” dada la cantidad de cuestiones pendientes, entre ellas la admisibilidad de pruebas obtenidas bajo coacción y la logística de un proceso militar tan complejo.
Contexto de Guantánamo y el proceso judicial
Mohammed, Hawsawi y Bin Atash fueron capturados en 2003 después de haber pasado por cárceles secretas de la CIA, donde fueron sometidos a las llamadas “técnicas de interrogatorio mejoradas”, ampliamente catalogadas como tortura. Desde su traslado a la base naval de Guantánamo en 2006, los cargos formales llegaron en 2008, pero el proceso se ha visto obstaculizado por disputas sobre la validez de esas pruebas.
El Departamento de Justicia celebró la decisión de la Corte Suprema, calificándola como un “paso crítico hacia la justicia para las víctimas y sus familias”. Por su parte, la ACLU y otros defensores de derechos civiles habían pedido al máximo tribunal que anulara la revocación de Austin, argumentando que la medida había prolongado indefinidamente la resolución del caso del 11‑S.
Con el recurso agotado, el expediente vuelve a las comisiones militares de Guantánamo. La fecha de 2028 depende de que ambas partes cumplan con una serie de plazos intermedios que, según los expertos, resultan difíciles de cumplir. El centro de detención, creado en 2002 por el presidente George W. Bush, sigue operativo más de dos décadas después de su apertura, manteniendo viva una de las movidas judiciales más controvertidas de la historia reciente.
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