Crisis Energética en Cuba: El Desvío del Gas Doméstico y la Basura que Ahoga a La Habana
La crisis energética en Cuba ha desatado una cadena de colapsos que afectan la vida cotidiana en La Habana

La crisis energética que atraviesa Cuba ha desatado una cadena de colapsos simultáneos que alteran la vida cotidiana en La Habana. La escasez de combustible ha llevado a los negocios privados a desviar el gas doméstico para generar electricidad propia, mientras que las calles de la capital se llenan de toneladas de residuos que el Estado ya no puede retirar con sus camiones recolectores.
La Búsqueda de Soluciones Alternativas
Ante la falta crítica de diésel y los apagones prolongados, muchas Mipymes han recurrido al gas manufacturado distribuido por la Unión Cuba Petróleo (CUPET) —conocido como “gas de la calle”— y al gas licuado de petróleo (GLP) para alimentar generadores eléctricos. La red de gas canalizado es uno de los pocos servicios que el régimen ha logrado mantener con relativa estabilidad frente al colapso del suministro eléctrico y de otros combustibles, lo que la convirtió en una salida de emergencia para los comercios privados.
El Impacto en los Hogares
El desvío del recurso tiene un costo directo para los hogares. El acaparamiento y la reventa del gas en el mercado informal han reducido la disponibilidad para las familias, que en muchos casos han tenido que sustituirlo por leña o carbón para cocinar. Aunque el régimen ha comenzado a permitir que empresarios privados importen carburantes y gestionen estaciones de servicio, la falta de liquidez y las trabas logísticas mantienen la presión sobre el sistema energético.
La Crisis de la Recolección de Residuos
La misma escasez de combustible explica el deterioro del servicio de recolección de residuos. Según datos publicados por CiberCuba, en febrero pasado solo 44 de los 106 camiones recolectores de la capital estaban operativos, un 41,5% de la flota total. La Habana genera entre 24.000 y 30.000 metros cúbicos de residuos diarios, pero hasta 23.814 metros cúbicos quedaban sin retirar cada jornada.
La Búsqueda de Soluciones Comunitarias
Frente a la magnitud del problema, algunos vecinos han tomado la iniciativa por su cuenta. En mayo, residentes del barrio Casino Deportivo organizaron su propia recogida de basura; mientras que en Centro Habana dos vecinos financiados por la comunidad comenzaron a vigilar una esquina para evitar el abandono de desechos. El régimen presentó una respuesta de alcance acotado con el proyecto de desarrollo local “El Rampeño”, que contempla 30 triciclos eléctricos para la recogida puerta a puerta de residuos sólidos en 14 circunscripciones.
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