Desaparecen ciudadanos de más de 30 naciones tras la riada que devastó la frontera Nepal‑China
Cientos de extranjeros siguen desaparecidos después de la riada que arrasó la frontera entre Nepal y China, mientras autoridades luchan contra el terreno y el riesgo de nuevos deslizamientos.

Una violenta riada arrasó la zona fronteriza entre Nepal y China el miércoles y, al día siguiente, siguen sin ser localizados ciudadanos de más de treinta países. La Autoridad de Gestión de Desastres de Nepal confirmó 359 fallecidos y 910 desaparecidos en territorio nepalí, de los cuales 517 son extranjeros. En el lado tibetano, las autoridades reportan tres muertos y 558 personas sin rastro, 260 de ellas de nacionalidad distinta.
El origen del desastre y su desarrollo
Todo comenzó con un sismo de magnitud 4,4 que sacudió el lado tibetano de la frontera. Apenas tres minutos después, una enorme masa de roca y hielo se desprendió de un glaciar del Himalaya, desencadenando una corriente de agua y sedimentos que barrió el condado de Gyirong en el Tíbet y los distritos nepalíes de Rasuwa y Nuwakot, incluida la localidad fronteriza de Syabrubesi. La zona, conocida por ser un corredor habitual de tránsito entre ambos países, alberga a excursionistas, guías turísticos y peregrinos que se dirigen al monte Kailash.
El perfil de los desaparecidos
El Ministerio de Cultura y Turismo de Nepal había anunciado inicialmente 579 turistas sin localizar, superando los 400 extranjeros. Entre los países con mayor número de desaparecidos destacan Estados Unidos, con 90 ciudadanos en paradero desconocido, e India, que reportó 288 personas desaparecidas, entre ellas 73 trabajadores de un proyecto energético y numerosos peregrinos. Ucrania informó 55 ciudadanos, Australia 39, Reino Unido 33, y Canadá 25. Corea del Sur señaló nueve trabajadores vinculados a la construcción de una planta hidroeléctrica en Nepal.
Otros países con ciudadanos sin ubicar incluyen Singapur y Alemania (ocho cada uno), Rusia (ocho), Sudáfrica y Letonia (seis), Japón y Nueva Zelanda (cinco), Francia (cuatro), y Bélgica y España (tres). Italia, Kazajistán, Portugal, Irlanda y Países Bajos contabilizan dos desaparecidos cada uno, mientras que un amplio listado de naciones, entre ellas Bielorrusia, Finlandia, Hungría, Israel, Lituania, Filipinas, Bulgaria, Suiza, Serbia y Suecia, reportan un ciudadano desaparecido.
Antecedentes y riesgos persistentes
Esta no es la primera vez que la zona sufre una catástrofe de este tipo. En julio de 2025 una riada en el río Lhende derribó el puente de la Amistad en el punto de Rasuwagadhi, dejando al menos nueve muertos. El reciente evento supera ampliamente aquel precedente tanto en número de víctimas como en daños a la infraestructura.
El terreno montañoso, la sismicidad y el deshielo glaciar hacen que la identificación y rescate de los desaparecidos sea una tarea compleja. Los cortes de comunicación en el lado chino de la frontera y la dispersión geográfica de los afectados agravan la situación. Equipos militares y de emergencia de ambos países continúan trabajando en la zona, aunque persiste el riesgo de nuevos deslizamientos que podrían complicar aún más la labor de búsqueda.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo





