Dinorah Figuera regresa a Venezuela con un mensaje de transición democrática
La exdiputada venezolana busca impulsar una transición democrática en el país después de ocho años de exilio

La exdiputada venezolana Dinorah Figuera regresó a Venezuela después de ocho años de exilio, con el objetivo de impulsar una transición democrática en el país. Su visita incluyó reuniones con autoridades parlamentarias y opositoras, así como con representantes de Estados Unidos.
Una de las reuniones más destacadas fue con el jefe del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, en el palacio Legislativo. El Departamento de Estado de Estados Unidos describió este encuentro como una oportunidad para debatir una agenda que servirá como hoja de ruta para un diálogo político sobre una transición democrática.
Figuera también se reunió con el encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett, y con dirigentes de la Plataforma Unitaria. Estas reuniones forman parte de una agenda de transición democrática respaldada por Estados Unidos, que busca impulsar la conformación de un Consejo Nacional Electoral vigoroso, creíble y transparente, así como la reconstrucción de las instituciones democráticas y el restablecimiento de garantías para la participación política.
La visita de Figuera no estuvo exenta de tensiones dentro del bloque antichavista. La exdiputada reconoció tener diferencias con María Corina Machado, líder de la oposición mayoritaria, aunque subrayó que su actuación responde a un mandato institucional. Figuera rechazó ser catalogada como una colaboracionista del gobierno y se definió como una mujer consecuente con su causa.
Los objetivos del plan que Figuera busca impulsar incluyen la creación de un Consejo Nacional Electoral que garantice elecciones libres y justas, así como la reconstrucción de las instituciones democráticas y el restablecimiento de garantías para la participación política. La exdiputada indicó que una próxima visita podría incluir un encuentro con la presidenta encargada Delcy Rodríguez, quien gobierna bajo fuerte presión de Washington.
La visita de Figuera ha generado un debate sobre la posible transición democrática en Venezuela. El politólogo Benigno Alarcón considera que la visita constituye un evento sorpresivo que desestabiliza el escenario y marca el posible inicio de un nuevo rumbo hacia una transición negociada. Alarcón señaló que Estados Unidos aparece en el ejercicio de un rol de mediador que puede terminar como árbitro.
Más de una decena de dirigentes opositores han regresado a Venezuela en las últimas semanas, en un contexto en el que la libertad de expresión se recupera gradualmente y las protestas resurgen. La propia Machado ha prometido regresar al país sin especificar cuándo. La situación política en Venezuela sigue siendo compleja y delicada, y la visita de Figuera ha agregado un nuevo elemento a la ecuación.
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