Irán advierte con la creación de una nueva zona de exclusión marítima en el estrecho de Ormuz
Irán advierte sanciones a barcos sin autorización y exige el fin de la presión estadounidense en Ormuz.

La Guardia Revolucionaria de Irán anunció este miércoles la intención de establecer una zona de exclusión marítima que cubrirá parte del golfo de Omán y se extenderá hasta el mar Arábigo, justo en las inmediaciones del estratégico estrecho de Ormuz.
Detalles de la medida y advertencias del portavoz
El general de brigada Hosein Mohebi, vocero de la fuerza militar, indicó que las coordenadas exactas se difundirán más adelante y que cualquier nave que ingrese sin autorización previa será objeto de sanciones, aunque no precisó qué tipo de acción tomará la guardia. Mohebi también lanzó una amenaza directa a Estados Unidos, asegurando que si el enemigo ataca dos o tres de sus objetivos, Irán responderá contra veinte blancos.
Contexto del conflicto y demandas iraníes
La declaración se produce en medio de una escalada que lleva al menos un mes en la que Teherán ha presentado una lista de condiciones para reabrir el tráfico marítimo por Ormuz. Entre las exigencias figuran el cese del bloqueo naval, la liberación de 24.000 millones de dólares en activos iraníes congelados, el retiro del ejército israelí de Líbano y el fin del cerco a Yemen. Irán sostiene que el conflicto ya ha generado “daños estratégicos” a Estados Unidos, aunque no ofreció cifras concretas.
Acciones recientes en el estrecho
Según los informes, en la última noche Irán atacó dos buques estadounidenses, ocho petroleros y una decena de embarcaciones que cruzaban Ormuz, además de una base militar en Jordania. Estas acciones fueron presentadas como represalia a ataques estadounidenses contra cinco petroleros iraníes en el golfo Pérsico y el mar de Omán. La respuesta de Washington consistió en un cerco a puertos y embarcaciones iraníes, intensificando la tensión en la zona.
Implicancias para la navegación y la economía regional
Si la zona de exclusión se materializa, los buques de carga, petroleros y navíos militares tendrán que solicitar permiso a la Guardia Revolucionaria antes de transitar, lo que podría generar demoras y elevar los costos de transporte. Para los exportadores de energía y los operadores logísticos de la región, la medida representa un nuevo riesgo que podría repercutir en los precios del crudo y en la seguridad de los corredores marítimos que alimentan a Europa y Asia.
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