La decisión de China que pone en vilo la exportación de camarón ecuatoriano
La industria acuícola ecuatoriana se enfrenta a un nuevo desafío luego de que China suspendiera el ingreso de productos de siete plantas procesadoras de camarón

La industria acuícola ecuatoriana se enfrenta a un nuevo desafío luego de que China, su principal mercado de exportación, suspendiera el ingreso de productos provenientes de siete plantas procesadoras de camarón pertenecientes a seis empresas ecuatorianas. Esta decisión, adoptada por la Administración General de Aduanas de China (GACC), comenzó a aplicarse el 30 de junio y ha generado un fuerte impacto en el sector, ya que más de la mitad de las exportaciones de camarón ecuatoriano tienen como destino el mercado chino.
Entre las empresas afectadas por esta medida se encuentran Industrial Pesquera Santa Priscila, Omarsa, Sociedad Nacional de Galápagos (Songa), Procesadora Posorja (Proposorja), PCC Congelados & Frescos y OceanTreasure, cada una con una planta restringida. La justificación por parte de las autoridades chinas se basa en observaciones relacionadas con residuos de metabisulfito de sodio, un compuesto utilizado para preservar el camarón, así como reportes vinculados con enfermedades animales detectadas en determinados cargamentos, incluyendo referencias al virus de la mancha blanca.
Representantes del sector exportador argumentan que el incremento de observaciones coincide con un cambio en los protocolos de inspección aplicados por China, donde ahora se analizan no solo la carne del camarón, sino también la cabeza y el caparazón, partes donde normalmente se concentra una mayor cantidad del preservante. Esta modificación habría incrementado el número de embarques que superan los parámetros aceptados por las autoridades sanitarias del país asiático. Entre mayo y junio, China rechazó 132 lotes de camarón ecuatoriano, representando cerca de 2.904 toneladas de producto, principalmente debido a los niveles detectados de metabisulfito de sodio.
El impacto económico de esta suspensión ya se siente en algunas empresas. OceanTreasure, por ejemplo, informó que exporta alrededor de 40 contenedores mensuales, de los cuales aproximadamente 30 tienen como destino China, lo que representa una afectación estimada en USD 3,5 millones por mes mientras permanezca vigente la suspensión. Ante esta situación, el Gobierno ecuatoriano activó un procedimiento extraordinario de revisión sanitaria a través de la Subsecretaría de Calidad e Inocuidad, que contempla auditorías a las plantas involucradas, revisión de la trazabilidad de los productos y verificación de proveedores de larvas, alimentos balanceados e insumos, además de la elaboración de planes correctivos.
La respuesta del Gobierno busca demostrar el cumplimiento de los estándares sanitarios exigidos por el mercado chino y lograr el levantamiento de las restricciones. Las autoridades ecuatorianas tienen previsto remitir la documentación técnica dentro del plazo establecido por la GACC para sustentar las acciones implementadas por las empresas afectadas. No es la primera vez que el sector enfrenta una situación similar, ya que en 2024, China suspendió temporalmente las exportaciones de nueve compañías ecuatorianas tras detectar observaciones relacionadas con el uso de metabisulfito de sodio, pero luego de varios meses de auditorías y la presentación de nuevos protocolos de calidad, las restricciones fueron levantadas y las empresas recuperaron el acceso al mercado.
La respuesta de la industria y el Gobierno ecuatoriano
La industria acuícola ecuatoriana y el Gobierno están trabajando conjuntamente para abordar la situación y garantizar el cumplimiento de los estándares sanitarios exigidos por China. La colaboración entre el sector privado y el público es crucial en este momento para superar los desafíos y mantener el acceso a uno de los mercados más importantes para la exportación de camarón ecuatoriano.
El impacto en la economía ecuatoriana
La suspensión de las exportaciones de camarón a China puede tener un impacto significativo en la economía ecuatoriana, ya que el camarón es uno de los principales productos de exportación no petrolera del país. La pérdida de ingresos puede afectar no solo a las empresas involucradas, sino también a los trabajadores y a las comunidades que dependen de la industria acuícola.
La búsqueda de soluciones
Es fundamental que la industria acuícola ecuatoriana y el Gobierno trabajen juntos para encontrar soluciones a los problemas que han llevado a la suspensión de las exportaciones a China. La implementación de nuevos protocolos de calidad, la capacitación de personal y la inversión en tecnología pueden ser algunas de las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento de los estándares sanitarios exigidos por el mercado chino y otros mercados internacionales.
En resumen, la suspensión de las exportaciones de camarón ecuatoriano a China es un desafío importante para la industria acuícola del país, pero también es una oportunidad para mejorar los estándares de calidad y sanidad, y para diversificar los mercados de exportación. Con la colaboración entre el sector privado y el público, y con la implementación de medidas efectivas, es posible superar los desafíos y mantener el acceso a los mercados internacionales.
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