Lula llama a los 30 millones de abstencionistas a votar y empuja la reforma de la jornada laboral antes del balotaje
El presidente Lula busca reactivar a los abstencionistas y acelerar la reforma laboral mientras se acerca el balotaje contra Flávio Bolsonaro.

Este domingo la Avenida Paulista se llenó de simpatizantes del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que utilizó la Marcha por la Democracia para lanzar dos reclamos clave antes del balotaje presidencial. El mandatario, que busca un cuarto mandato, pidió que se active a los más de 30 millones de brasileños que se abstuvieron el 4 de octubre, especialmente a los mayores de edad, y advirtió que no se puede permitir que «los ladrones vuelvan a gobernar este país».
La campaña para recuperar a los abstencionistas
Lula centró su discurso en la necesidad de volver a la calle a quienes no ejercieron su voto en la primera vuelta. Según datos oficiales, la participación fue de 79 % y dejó fuera a alrededor de 30 millones de electores. El presidente argumentó que la falta de voto es una puerta abierta para la extrema derecha y que, con una movilización masiva, se podría revertir la ventaja que tiene Flávio Bolsonaro, senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Jornada laboral de 40 horas como carta de contraste
El segundo eje de la intervención fue la propuesta de reducir la jornada semanal de 44 a 40 horas sin recorte salarial. La enmienda constitucional 221/2019, que elimina la escala 6×1 y garantiza dos días de descanso remunerado, será votada en el Senado el miércoles 14. Si se aprueba, la medida entraría en vigor a los 60 días de su promulgación; el primer ajuste a 42 horas se activaría después.
El proyecto ya cuenta con el visto bueno de la Cámara de Diputados y la Comisión de Constitución y Justicia del Senado, pero necesita al menos 49 votos favorables en dos turnos y varios periodos de debate. La líder oficialista Teresa Leitão está reuniendo firmas para acelerar el trámite, mientras la oposición intenta posponer la discusión hasta después de las elecciones.
El escenario electoral y la rivalidad con Flávio Bolsonaro
En la primera vuelta, Flávio Bolsonaro obtuvo 56,1 millones de votos (47,03 % de los válidos) frente a los 53,9 millones de Lula (45,16 %). La diferencia fue de 2,2 millones de sufragios. Las encuestas de Datafolha para el balotaje mostraron a Flávio con 52 % frente a 48 % para Lula, un estrecho empate dentro del margen de error.
El senador, respaldado por el gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, y el alcalde Ricardo Nunes, se reunió este domingo con autoridades de la zona metropolitana, que alberga más de 20 millones de habitantes. Por su parte, el Tribunal Superior Electoral cerró un canal de WhatsApp que difundía contenido favorable a Lula tras la denuncia de Bolsonaro por supuestas fake news.
Implicancias para la segunda vuelta
Si el Senado aprueba la enmienda el miércoles, quedarán tres sesiones más de debate antes del segundo turno, lo que significa que la reforma podría quedar en una fase intermedia al momento de la votación final. Lula deberá convencer a los abstencionistas de que la reducción de la jornada es una garantía de bienestar, mientras que Bolsonaro califica la iniciativa como «oportunista» y la vincula a su propio programa de recortes del gasto público inspirado en Javier Milei.
El presidente cierra su mandato con el desempleo en mínimos históricos, pero la pérdida de poder adquisitivo sigue generando inquietud entre la población. La movilización de los 30 millones que no votaron será, según Lula, el factor decisivo para evitar que la extrema derecha retome el poder.
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