Macron advierte persecución y castigo para los responsables de los disturbios en Francia
El presidente francés promete castigar a quienes atacaron edificios públicos y comercios durante las protestas por el coste de vida.

Macron endurece la postura y amenaza con sanciones penales
El sábado el presidente Emmanuel Macron respondió a la oleada de protestas que sacudió a Francia por el encarecimiento de la vida con una advertencia clara: los que rompieron, atacaron prefecturas, comercios y saquearon ayuntamientos serán perseguidos y castigados. La declaración se dio tras una jornada marcada por choques y actos vandálicos que pusieron en jaque el orden público y la autoridad del Estado.
El contexto fiscal y la carrera presidencial
La movilización coincidió con la fase final del gobierno para conseguir la aprobación parlamentaria del presupuesto 2027, que contempla un ajuste fiscal de 54.000 millones de euros destinado a sanear las cuentas públicas. A seis meses de la elección presidencial, la presión sobre el ejecutivo se intensificó, pues la medida fiscal se percibe como un lastre para los hogares que ya sienten el peso del aumento del combustible y de los precios de la cesta básica.
Violencia en las calles: de Marsella a la capital
En Marsella y Lille los manifestantes irrumpieron en los ayuntamientos; en la primera ciudad derribaron un busto de Marianne, símbolo de la República. En París se registraron enfrentamientos en la Plaza de la República, protestas no autorizadas cerca de los Campos Elíseos, el Louvre y el Palacio del Elíseo, además de incendios y saqueos en el centro histórico. Un manifestante perdió una mano en Saint‑Étienne tras la explosión de una granada aturdidora lanzada por la policía, según fuentes cercanas.
Reacciones de los dirigentes
El primer ministro Sébastien Lecornu respaldó a policías y gendarmes, calificando la violencia de «intensidad extrema» y asegurando que no se dejará intimidar por ninguna agenda política. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, advirtió que las fuerzas de seguridad podrían usar granadas aturdidoras ante nuevos disturbios. El líder de La Francia Insumisa, partido de izquierda radical liderado por Jean‑Luc Mélenchon, fue señalado por Lecornu como posible artífice de la convocatoria, mientras que Marine Le Pen acusó a la extrema izquierda de secuestrar reivindicaciones sociales legítimas.
Raíces de la protesta y voces en la calle
El llamado «Amarillos y Jóvenes», difundido en redes, reunió a chalecos amarillos, jóvenes, agricultores, docentes, activistas climáticos y jubilados. Los organizadores estimaron 800.000 participantes a nivel nacional, cifra que la policía redujo a 550.000. François Boulo, figura mediática del movimiento de los Chalecos Amarillos, vinculó la actual movilización con las protestas de 2018‑2019, señalando que la juventud ha devuelto la esperanza al movimiento. En Guéret, un funcionario llamado Franck describió cómo los salarios estancados y el alza de precios lo dejan sin margen de maniobra al cierre del mes.
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