Rumanía derribó dos drones sobre el Mar Negro y avivó la tensión regional
Dos F‑16 rumanos abatieron drones no autorizados en el Mar Negro, reavivando la tensión regional.

Rumanía derribó dos drones sobre el Mar Negro y avivó la tensión regional
Este sábado, a la hora local, cazas F‑16 de la Fuerza Aérea rumana interceptaron y abatieron dos drones que se adentraron sin autorización en el espacio aéreo del país, a 120 km al este de la isla ucraniana de las Serpientes, cerca de la desembocadura del Danubio.
Los F‑16 rumanos entran en acción
Los radares del Ministerio de Defensa detectaron varios objetos en movimiento hacia el suroeste. A las 17:43, dos F‑16 despegaron de la base aérea de Borcea, en el sureste de Rumanía. El primer dron cruzó el espacio rumano a las 17:59 y fue derribado dos minutos después; el segundo ingresó a las 18:01 y cayó a los 18:05. El ministro de Defensa, Radu Miruța, confirmó la operación en su cuenta de Facebook, señalando que los drones fueron “interceptados y derribados hace unos minutos”.
Contexto de la escalada de drones en el Mar Negro
El incidente se inserta en una ola de intrusiones de aeronaves no tripuladas que ha crecido desde que el conflicto entre Rusia y Ucrania se expandió al Mar Negro. Rumanía, miembro de la OTAN y vecina directa de Ucrania, ha reforzado su vigilancia aérea para evitar que drones cruzaran su frontera y pusieran en riesgo la seguridad nacional.
Al mismo tiempo, Ucrania sufría uno de los bombardeos más intensos de la guerra. Entre la noche del viernes y la madrugada del sábado, las fuerzas rusas lanzaron más de 320 drones tipo Shahed, misiles de crucero y balísticos contra la infraestructura energética ucraniana, afectando al menos a quince instalaciones en regiones como Lutsk, Rivne, Zhytomyr y Kharkov.
Reacción de Kiev y de Washington
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció que el ataque buscaba provocar apagones masivos justo antes del invierno, y criticó la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de revocar la Ley Lindsey Graham, que preveía sanciones severas contra el petróleo y gas rusos. Zelenski sostuvo que aliviar esas sanciones solo alimenta la ofensiva de Moscú.
En el plano diplomático, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, respaldó la postura de Kiev, recordando que no es momento de retirar el apoyo a Ucrania ni de debilitar las sanciones a Rusia.
Implicancias para la seguridad regional
El derribo de los drones por parte de Rumanía subraya la fragilidad del entorno aéreo en el Mar Negro y la necesidad de una respuesta coordinada de la OTAN. Cada incursión no autorizada aumenta el riesgo de incidentes mayores y pone en jaque la capacidad de los países limítrofes para proteger su soberanía.
Mientras tanto, la población local observa con preocupación cómo la guerra se traslada a los cielos sobre sus costas, recordando que la estabilidad de la región depende tanto de la capacidad militar como de la presión política internacional.
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