Petroleros se apresuran a cruzar el estrecho de Ormuz tras anuncio de Irán sobre reapertura
La reapertura del estrecho de Ormuz podría marcar el comienzo de un retorno a la normalidad en el tráfico marítimo internacional

La respuesta de las navieras no se hizo esperar
Al menos ocho petroleros se dirigieron al estrecho de Ormuz pocas horas después de que el ministro de Relaciones Exteriores de Irán anunciara la reapertura total de la vía marítima. Esta movida representa uno de los indicios más claros hasta el momento de una posible reapertura de Ormuz al tráfico marítimo internacional no vinculado a Irán desde el inicio del conflicto regional el 28 de febrero.
La clausura del paso provocó un alza en los precios internacionales del petróleo, combustibles y gas natural, al interrumpir el flujo de exportaciones y obligar a los principales productores de la región a recortar sus volúmenes. Sin embargo, con el anuncio de la reapertura, los precios de materias primas experimentaron una caída, mientras que los mercados bursátiles mostraron una tendencia alcista.
La cautela de las navieras
Las navieras recibieron el anuncio con cautela. Un portavoz de Hapag-Lloyd calificó la reapertura como “en general, una buena noticia”, pero subrayó la necesidad de aclarar rutas y el orden de paso, ante el riesgo de minas en la zona. “Mil barcos no pueden ir ahora mismo a la entrada del estrecho; sería un caos”, declaró Nils Haupt, portavoz de la compañía.
La Asociación Noruega de Armadores insistió en la necesidad de despejar dudas sobre la presencia de minas, las condiciones impuestas por Irán y su aplicación efectiva antes de reanudar operaciones. Desde la naviera Maersk se recibió con beneplácito la reapertura, aunque advirtieron que la certidumbre marítima aún no es total y es necesario conocer todas las condiciones asociadas al tránsito.
El tránsito estará limitado a rutas consideradas seguras por Teherán
Un alto funcionario iraní aclaró que todos los buques comerciales, incluidos los estadounidenses, pueden navegar por el estrecho, siempre y cuando coordinen sus planes con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI). El tránsito estará limitado a rutas consideradas seguras por Teherán y se prohibirá el paso de buques militares.
La asociación BIMCO, a través de su jefe de seguridad Jakob Larsen, advirtió que la situación respecto a minas en el esquema de separación de tráfico iraní sigue siendo incierta, recomendando a las compañías navieras considerar evitar la zona. El secretario general de la International Chamber of Shipping, Thomas Kazakos, consideró el anuncio como “un paso positivo”, aunque remarcó la persistencia de incertidumbre sobre su aplicación práctica y la necesidad de que esto sea el inicio de un retorno más duradero a la libertad de navegación.
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