Durante la jornada del lunes, efectivos del Servicio Penitenciario de Córdoba detuvieron a un joven de 24 años por un curioso hecho.
El ilícito se registró en las inmediaciones del Complejo Carcelario N°6 de Río Cuarto, cuando el personal penitenciario observaron a un joven con actitudes sospechosas.
Al acercarse, los agentes sorprendieron al hombre a instantes de patear una pelota de fútbol apuntando por encima de los muros. Si bien esto no constituiría un delito propiamente dicho, al revisar el balón descubrieron que había teléfonos celulares ocultos en su interior.
Cabe destacar que en las cárceles cordobesas uno de los objetos de contrabando más comunes son los celulares, objetos con los cuales los presos después pueden comunicarse con otros delincuentes o incluso realizar estafas electrónicas dentro del mismo penal.
Posterior al hallazgo, se procedió a la detención del joven y al secuestro de su motocicleta, sumado a la pelota y tres celulares. Tanto el delincuente como los elementos fueron puestos a disposición de la Justicia.