Trump detuvo sanciones a Rusia: la pausa que desató polémica en Washington
El mandatario estadounidense paralizó un paquete de sanciones contra Moscú, argumentando que la medida responde al interés nacional.

La orden ejecutiva y sus fundamentos
El viernes Donald Trump firmó una orden ejecutiva que paraliza la aplicación de un paquete de sanciones y aranceles contra la economía rusa, alegando que la medida responde al «interés nacional». La decisión se notificó al Congreso a última hora del día, aunque la Casa Blanca no detalló cómo la suspensión encaja en la estrategia de política exterior del mandatario.
El conjunto de sanciones, aprobado por el Congreso el mes pasado bajo el nombre del fallecido senador de Carolina del Sur Lindsey Graham, buscaba presionar a Moscú para que frenara su invasión a Ucrania. La norma había obtenido mayorías amplias en ambas cámaras, impulsada por el presidente ucraniano Volodímir Zelensky y por la presión de los legisladores que querían acelerar el bloqueo de recursos financieros a Rusia.
El acuerdo de diésel ruso y su controversia
Una semana antes de la firma, Trump había anunciado que EE.UU. había negociado la compra de diésel ruso con el objetivo de bajar los precios internacionales de la energía. El acuerdo preveía la llegada inmediata de 300.000 toneladas, seguido de entregas de 500.000 toneladas en noviembre, un millón de toneladas «inmediatamente después» y tres millones más en un plazo breve. La medida generó críticas cruzadas: republicanos y demócratas advirtieron que el combustible ruso podría financiar la guerra, mientras que el propio Trump sostuvo que la operación aliviaría la presión sobre la guita de los argentinos y de los consumidores locales.
El plan también se insertó en la discusión sobre la guerra en Ucrania y el conflicto con Irán, dos frentes que el gobierno estadounidense intenta manejar simultáneamente. Desde Kiev, Zelensky aprobó la reanudación de los ataques a refinerías rusas después de una tregua de tres días, señalando que la divergencia entre Europa y EE.UU. sobre la estrategia beneficia a Vladimir Putin.
Reacciones en Washington y en Kiev
La suspensión de las sanciones llegó en medio de una escalada de críticas del presidente Trump contra Zelensky, a quien responsabilizó de no lograr un acuerdo con Putin que ponga fin a los combates. En la Casa Blanca, la medida se mantuvo bajo perfil bajo, pero en el Congreso la discusión se reavivó. La senadora Darline Graham, hermana del difunto Lindsey Graham, defendió la ley y contó con el respaldo de Trump, quien anunció que acompañará a la senadora en actos de campaña en Carolina del Sur la próxima semana.
En el debate celebrado en Columbia con la demócrata Annie Andrews, la republicana Graham subrayó que la norma brinda al presidente herramientas para, si lo desea, aplicar sanciones económicas y presionar a Moscú. «Depende de él si quiere usarlas o si prefiere otra vía, pero el objetivo es bajar los precios de la gasolina y, en última instancia, terminar la guerra», sostuvo.
Implicancias políticas y el futuro de la legislación
El paquete de sanciones quedó en pausa, pero la presión legislativa sigue viva. Los republicanos que apoyan la medida argumentan que la suspensión solo beneficia a la industria del combustible y a los intereses rusos, mientras que los demócratas temen que la pausa debilite la posición de Ucrania en la mesa de negociaciones. La decisión de Trump, además, se inserta en una campaña electoral que se avecina, donde la senadora Graham busca consolidar su mandato y el propio mandatario intenta reforzar su imagen de negociador fuerte.
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