La verdadera causa de las náuseas extremas del embarazo: un estudio revoluciona la medicina
Un estudio reciente ha descubierto la verdadera causa de las náuseas extremas del embarazo

El embarazo es un momento de gran expectativa y emoción para muchas mujeres, pero también puede ser un período de gran incómodo y sufrimiento para algunas de ellas. Las náuseas y vómitos son una de las manifestaciones más comunes del embarazo, pero para un porcentaje de las mujeres, se convierten en un gran problema y evolucionan a una forma muy grave llamada hiperémesis gravídica.
En un primer momento, las revisiones más clásicas apuntaban de lleno al ‘baile hormonal’ que viven las embarazadas mientras se está formando la placenta. Los picos de gonadotropina coriónica humana (que es la hormona que detectan los test de embarazo), junto a los estrógenos y la progesterona, eran los principales responsables de este malestar. Sin embargo, en la práctica clínica, la causa exacta seguía siendo incierta, ya que no se entendía por qué unas mujeres apenas sentían un leve mareo matutino y otras terminaban hospitalizadas por la gran deshidratación que les generaban los vómitos.
La respuesta estaba en el ADN, según un gran estudio publicado en la revista Nature que ha analizado los datos de casi 11.000 casos de hiperémesis gravídica y los ha contrastado con más de 420.000 de mujeres que no tenían este problema. El estudio apuntó a diez genes asociados a esta grave forma de presentar unas náuseas extremas, pero entre todos ellos el gen GDF15 emergió como el principal culpable.
Según los expertos, el feto en desarrollo y la placenta producen la hormona GDF15, que se produce a partir del gen que hemos mencionado antes y lo manda directamente a la sangre, provocando estas náuseas. Aunque la clave no es solo cuánta hormona se produce, sino el grado de exposición previa que la madre tenía a esta hormona antes del embarazo, las mujeres que tenían niveles bajos de GDF15 antes de quedarse embarazadas resultan ser mucho más sensibles a la repentina oleada de esta hormona procedente del feto, lo que desencadena los cuadros más graves de náuseas y vómitos.
Identificar a GDF15 como el principal interruptor biológico de este problema sin duda es el primer paso para poder aplicar un tratamiento que pueda ayudar a estas futuras madres que sufren de importantes vómitos durante el embarazo, y sobre todo en el primer trimestre. Aunque sí es cierto que esto no explica otros muchos síntomas del embarazo, como la acidez o que algunas cosas empiecen a sentar mal ‘porque sí’, a pesar de que aún queda mucha investigación por delante para descubrirlas.
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