Los Centros de Datos de IA: Una Amenaza Silenciosa para la Salud y el Medio Ambiente
Los centros de datos de IA, una amenaza silenciosa para la salud y el medio ambiente debido a los infrasonidos y el consumo excesivo de energía.

Los centros de datos de Inteligencia Artificial (IA) se han convertido en una parte integral de nuestra vida diaria, desde el almacenamiento de datos hasta el procesamiento de información en tiempo real. Sin embargo, detrás de esta tecnología avanzada se esconde una amenaza silenciosa que afecta no solo a la salud humana sino también al medio ambiente.
El Enemigo Invisible: Infrasonidos
Quienes viven cerca de centros de datos en EEUU están denunciando estar siendo afectados por los llamados infrasonidos. Se trata de sonidos de baja frecuencia que están por debajo de los límites de audición humanos pero que pueden acabar causando mareos, náusea, vértigos y problemas para conciliar el sueño. Y lo peor no es eso: es que esos centros de datos cumplen con la regulación actual.
Los sistemas de refrigeración industrial que mueven volúmenes de aire gigantescos para mantener a raya las temperaturas generadas en estos centros de computación son los responsables de estos sonidos. No solo eso: muchos de estos centros intentan depender de la red eléctrica y evitar cuellos de botella en el suministro. Para ello usan turbinas de gas natural que son una especie de motores de avión a reacción modificados. Lo malo es que estas máquinas funcionan 24/7, eliminando el silencio nocturno y condenando el sueño de los residentes.
Impacto en la Salud
Los infrasonidos operan en frecuencias tan bajas que caen fuera del espectro auditivo humano. El problema es que a pesar de ello estos sonidos pueden atravesar paredes y recorrer cientos de metros para acabar llegando a los vecinos que viven cerca de centros de datos. Para ellos lo que se capta es una especie de vibración constante que no se puede apagar.
Los expertos apuntan que una potencial solución sería usar soluciones de refrigeración líquida, lo que permitiría reducir de forma notable el ruido de los ventiladores. El problema, de nuevo, es que estos sistemas son caros y además no eliminan las necesidades en cuanto al uso de turbinas eléctricas.
El Futuro de los Centros de Datos
Este es el último de los problemas que está convirtiendo a los centros de datos en instalaciones especialmente odiadas por los vecinos de las zonas donde se instalan. Las protestas son cada vez más frecuentes, y estas críticas se unen a problemas de suministro de agua y energía. Hay plataformas que analizan las moratorias y retrasos que están sufriendo estos proyectos, y actualmente en EEUU hay 50 bloqueos activos de proyectos para construir centros de datos en distintas regiones del país.
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