Keir Starmer se aferra al liderazgo del Partido Laborista británico a pesar de la presión interna
Keir Starmer confirma que seguirá al frente del Partido Laborista británico pese a la presión interna

La respuesta de Keir Starmer
En medio de los pedidos de renuncia, el primer ministro británico, Keir Starmer, confirmó este lunes que seguirá al frente del Partido Laborista. Starmer descartó dimitir y confirmó su intención de presentarse como candidato laborista en las próximas elecciones generales, pese a la presión interna que enfrenta tras la derrota de su partido en los comicios locales del 7 de mayo. «No me voy. Me siento muy fuerte» y «tengo que servir a la gente que me votó para el cargo», declaró desde el norte de Londres al ser interrogado por la prensa.
La situación del Partido Laborista
Los resultados de la jornada electoral del 7 de mayo provocaron que casi una cuarta parte de los parlamentarios laboristas exigiera la dimisión de Starmer. Dos figuras del partido buscan abiertamente reemplazarlo, lo que generó inquietud entre inversores y elevó los costos de endeudamiento del Gobierno. El ministro de Sanidad saliente, Wes Streeting, confirmó el sábado que competiría en cualquier proceso formal de liderazgo. El alcalde de Gran Mánchester, Andy Burnham, aspira a obtener un escaño parlamentario que le habilite para presentar su propia candidatura.
La defensa de David Lammy
El viceprimer ministro, David Lammy, salió en defensa del líder laborista al declarar que no fijaría ningún plazo para su salida, después de que varios medios informaran durante el fin de semana que el jefe de Gobierno evaluaba anunciar su dimisión. El propio Starmer atribuyó la turbulencia a «mucha actividad de temas que no deberían haber obtenido atención» en los últimos diez días, en alusión directa a las especulaciones sobre el liderazgo.
La enmienda de Plaid Cymru
En paralelo, Plaid Cymru —partido nacionalista galés— presentó este mismo lunes una enmienda al Discurso del Rey en el Parlamento británico para reclamar una nueva ley que transfiera competencias sobre infraestructura ferroviaria, justicia, policía, agua y seguridad social, además de facultades para fijar tramos del impuesto sobre la renta en la región. La líder de Plaid Cymru en Westminster, Liz Saville Roberts, advirtió: «El pueblo galés ha enviado un mensaje claro a Westminster: no pueden seguir ignorando nuestras voces».
Las negociaciones sobre la transferencia de poderes
El nuevo ministro principal de Gales, Rhun ap Iorwerth —primer jefe de Gobierno no laborista desde el inicio de la era de la descentralización en 1999— contactó a Starmer para iniciar negociaciones sobre una mayor transferencia de poderes, a lo que el líder británico respondió estar «abierto». Ambos acordaron una reunión presencial en junio, junto a los primeros ministros de Escocia e Irlanda del Norte. En esa misma jornada, Londres publicó un Libro Blanco que contempla transferir competencias en materia de justicia juvenil al Ejecutivo galés, elaborado por la Oficina de Gales y el Ministerio de Justicia.
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