Luis de la Fuente acumula títulos a los 65, pero su rutina de sueño no es un buen ejemplo
El cuerpo parece de 40 años, pero dormir solo 4 horas al día puede ser peligroso para la salud.

Luis de la Fuente acumula títulos a los 65, pero su rutina de sueño no es un buen ejemplo
El cuerpo parece de 40 años, pero dormir solo 4 horas al día puede ser peligroso para la salud.

El seleccionador español Luis de la Fuente, con 65 años, ha llevado a la Selección a la conquista de Europa y del Mundo, y su físico parece el de un hombre de 40. Esa apariencia ha despertado la curiosidad de muchos cordobeses que quieren replicar sus hábitos de autocuidado. Lo que descubren, sin embargo, no siempre es alentador.
El sueño de 4 horas: un riesgo latente
En declaraciones recogidas por El Español, de la Fuente asegura dormir entre 3 y 5 horas diarias, con un promedio de 4 horas. Argumenta que la carga de trabajo lo obliga a sacrificar el descanso. La ciencia, sin embargo, advierte que menos de 7 horas de sueño aumentan la probabilidad de problemas cardiovasculares, diabetes, obesidad y trastornos de ansiedad. Además, el sueño es clave para consolidar la memoria muscular y fortalecer el sistema inmunitario.
Ejemplo de la política japonesa: la misma trampa
La ministra japonesa Sanae Takaichi también ha confesado dormir entre 0 y 3 horas, justificándolo con la sobrecarga de tareas domésticas y laborales. Japón es famoso por su cultura de largas jornadas, y la confesión de Takaichi refuerza la idea de que el sueño no es negociable: es una necesidad fisiológica que, si se ignora, termina costando la salud.
Genética y la excepción de los durmientes breves
La neuróloga Ying‑Hui Fu, de la Universidad de California, ha estudiado a personas que funcionan con pocas horas de sueño. Identificó una mutación en el gen DEC2 que altera la producción de orexina, la hormona que mantiene la vigilia. En ratones con esa mutación, la señal de alerta se mantiene activa durante más tiempo, lo que explica la “excepción” de algunos individuos.
Sin embargo, la mutación está presente en apenas el 3 % de la población. No hay evidencia de que esas personas estén exentas de los efectos negativos del sueño insuficiente. Por lo tanto, la gran mayoría, incluido probablemente Luis de la Fuente, no posee ese “superpoder” genético.
Los hábitos que sí vale copiar
De la Fuente sí dedica una hora diaria al gimnasio, enfocándose en entrenamiento de fuerza. La actividad física regular es un pilar para un envejecimiento saludable y ayuda a mantener la masa muscular, algo esencial a cualquier edad. Además, su gusto por la tortilla de patatas y los huevos fritos muestra que disfruta de la comida tradicional, siempre que no sea una dieta exclusiva.
El equilibrio es la clave: combinar ejercicio, una alimentación variada y, sobre todo, dormir al menos 7 horas. Incluso los deportistas de élite que entrenan intensamente reconocen que el descanso nocturno es el mejor aliado para rendir al máximo.
¿Qué podemos aprender?
El caso de Luis de la Fuente ilustra que el éxito profesional y deportivo no justifica sacrificar el sueño. Adoptar sus rutinas de gimnasio puede ser provechoso, pero imitar sus horarios de descanso es una jugada arriesgada. La ciencia es clara: el sueño es tan importante como el entrenamiento y la alimentación.
Explora más noticias en nuestra sección: Salud





