Municipalidad de Córdoba intensifica el relevamiento de desagües y canales antes de la temporada de lluvias
Se amplían los trabajos de mantenimiento preventivo del drenaje urbano ante la amenaza del fenómeno El Niño

Operativo de inspección arranca en el norte cordobés
La Municipalidad de Córdoba puso en marcha, a comienzos de esta semana, una campaña de relevamiento de la infraestructura pluvial que cubre la capital. Técnicos y operarios recorren los barrios del sector norte para revisar desagües, canales, alcantarillas y bocas de tormenta, con la mirada puesta en evitar anegamientos cuando se acumulen las primeras lluvias.
Objetivo: detectar obstrucciones y deterioros antes de que el agua cause problemas
Durante la inspección se buscan signos de desgaste, acumulación de residuos o cualquier tipo de bloqueo que impida el escurrimiento natural del agua. Cada punto revisado se registra en una base de datos municipal, de modo que las intervenciones de reparación o limpieza puedan programarse con anticipación y sin depender de emergencias.
El factor climático que acelera la labor
Este año el relevamiento adquiere una relevancia especial porque se espera la llegada del fenómeno climático conocido como “El Niño”. Los pronósticos indican una mayor frecuencia e intensidad de precipitaciones en la región, lo que históricamente ha provocado inundaciones en sectores vulnerables de la ciudad.
Los últimos años, cuando El Niño se manifestó con fuerza, barrios como Alta Córdoba y el barrio General Paz sufrieron inundaciones que dejaron calles intransitables y afectaron a cientos de familias. Por eso, la administración municipal decidió no esperar a que el agua suba, sino actuar antes, reforzando la red de drenaje.
Historia de anegamientos y lecciones aprendidas
En la primavera de 2018, una fuerte lluvia dejó varios kilómetros de vías inundadas en la zona norte, obligando a cerrar el acceso a escuelas y comercios. La falta de mantenimiento de las bocas de tormenta fue señalada como la causa principal del desbordamiento. Desde entonces, la municipalidad ha invertido en proyectos de ampliación de cauces, pero la revisión periódica sigue siendo esencial para que la infraestructura no se deteriore nuevamente.
¿Qué sigue después del relevamiento?
Una vez completada la cartografía de los puntos críticos, la Secretaría de Obras Públicas emitirá un plan de acción que incluye limpieza de residuos, reparación de grietas y, cuando sea necesario, la sustitución de piezas de la red pluvial. El objetivo es que, cuando llegue la primera tormenta de la temporada, el agua pueda fluir sin obstáculos y sin generar charcos peligrosos en calles y veredas.
El municipio también está trabajando en campañas de concientización dirigidas a vecinos y comercios, invitándolos a no arrojar basura en las bocas de tormenta y a reportar cualquier anomalía que observen. La colaboración ciudadana se suma al trabajo técnico para mantener la ciudad más segura ante las lluvias.
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